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Una de las consecuencias de tanto pensar en ideologías y religiones es que llegas a conclusiones sorprendentes. Después de leer una buena cantidad de textos y contenidos diversos al respecto de la religión históricamente hablando, me percaté de que había una sucesión lógica de acontecimientos en las religiones monoteístas que sinceramente llegan a preocupar un poco. Hagamos un breve repaso:
> Culto a Atón
> Culto a Yaveh
> Culto a Cristo
> Culto a Alá
A continuación explico lo que quiero decir. A estas alturas de la vida, es más que evidente que la religión de los judíos es básicamente el culto a Atón transformado en contacto con los cultos a Baal. Aunque hay quien acusa a esta teoría de falsa por fechas, teniendo en cuenta que la historia oficial es básicamente falsa, no me parece incorrecto hablar de modificar un poco los tramos históricos. El que quiera discutírmelo que lo haga, que con mucho gusto entro al trapo. La cuestión es que el judaísmo no es la primera religión monoteísta como durante siglos se nos ha hecho creer. Akenatón estableció el primer culto real a un solo Dios bastante tiempo antes de que los judíos pudieran llamarse un pueblo siquiera. La salida de los judíos de Egipto (es decir, la salida de los últimos adoradores de Atón cuando el faraón murió, cuyo recuerdo fue casi borrado de la historia egipcia, y no el famoso éxodo que se nos ha contado) y su contacto con los auténticos pueblos semitas originales (y su culto a Baal) originó el culto a Yaveh que conocemos hoy en día. Mientras que Atón era un dios bueno y bondadoso con sus fieles, tras el cruce con Baal, Yaveh resultó en un ser vengativo y terrible. Esto que digo está apoyado en la sucesión de acontecimientos (es fácilmente rastreable en libros y artículos, lamentablemente la mayoría en inglés), pero claro, si decidimos saltarnos la historia oficial, cosa fácil si ya sabes como está manipulada, pero no para el neófito. Por eso quiero hacer una aclaración en este sentido, continuando con lo dicho en este párrafo.
Cuando Amenhotep (mejor conocido como Akenatón) estableció el culto a Atón, el único dios, todo fue bien hasta que se le fue la pinza y quiso obligar a la destrucción del resto de dioses, lo que lógicamente molestó a la mayoría, ya que lo que en principio parecía ser una veleidad del monarca pasó a afectar a millones de personas. Cuando Akenatón murió, dejó tras de si una religión y miles de seguidores, que fueron automáticamente perseguidos, ya que de hecho, el mismo recuerdo de Akenatón y su familia fue casi borrado de la historia egipcia, tan violados se sentían los contrarios a Atón, fundamentalmente sacerdotes y la élite aristocrática. Todo volvió al politeísmo de toda la vida, pero los seguidores de Atón fueron condenados al ostracismo. ¿Os suena la historia? Sí, se asemeja enormemente a la historia del éxodo bíblico. La Biblia, como todo texto histórico, ha sido manipulado y cercenado múltiples veces para adecuarlo a la historia oficial, y por supuesto, esa historia, estando los seguidores de Atón fuera de Egipto, tenía que ser totalmente trasgresora con los egipcios, que los habían maltratado y expulsado. Se llevaron de paso consigo un regalito, el arca, que por ejemplo estudiosos como Nassim Haramein sostienen que era un artefacto con el que, posiblemente, se pudieron construir las pirámides. De ahí que el faraón quisiera perseguirlos, no porque se fueran (él encantado, eran unos proscritos), sino porque se llevaban un artefacto totalmente fundamental para ellos. Con el artefacto abrieron el mar rojo y pasaron, destruyendo después a los soldados egipcios tras de si al cerrar las aguas. Cuando relaciones todos estos puntos, la historia comienza a cobrar un sentido totalmente novedoso. Al llegar a la “tierra prometida”, usaron el arca para destruir todo a su paso (a ver, ¿¿¿alguien todavía se cree que destruyeron ciudades amuralladas completas CON TROMPETAS??? Como mucho les darían dolor de cabeza, pero poco más…), y establecieron su reino en el Levante occidental. Allí se encontraron fundamentalmente con los filisteos, que adoraban a Baal (Baal Zebub, curiosamente se llamaba), y mezclaron tradiciones y culto hasta formar el judaísmo que conocemos hoy día. Hay que destacar que los judíos eran (no digo que son, por razones que no trataré en este artículo) hebreos, pero no todos los hebreos eran judíos. De hecho, se tenían bastante tirria unos a otros. Las famosas tribus de Israel eran un compendio muy heterogéneo de las cuales desaparecieron la mayoría y algunas se integraron en el entorno judío, como los levitas.
Cuando el primer cristianismo gnóstico apareció en Alejandría por parte de judíos proscritos (que volvieron al hogar), se quiso retomar el culto a Atón mezclado con el esoterismo egipcio (culto a Horus), lo que dio lugar a la idea del Dios-Cristo resucitado, que sin embargo fue totalmente adulterado por la Iglesia con el paso de los siglos, hasta lo que conocemos hoy en día. Y por último, el cristianismo tuvo su versión árabe en el islam, adaptando al Dios único en Alá junto con las costumbres y tradiciones bereberes y arábigas. Y ahí se acabó la cosa. En aproximadamente 2.500 años surgieron cuatro religiones aparentemente distintas que en realidad se iban sucediendo una tras otra, y la cosa se paró hace 1400 años. Parece que habíamos llegado a la cúspide de las religiones monoteístas. Pero como voy a explicar a continuación, no puedo estar de acuerdo con eso.
Uno de los objetivos del sistema siempre ha sido el control total y absoluto de las personas, y para alcanzarlo, es necesario controlar también la religión. Durante bastante tiempo ha sido así. Los estados han tenido sus religiones oficiales, y cuando la religión molestaba, se creo el agnosticismo y el ateísmo como nuevas formas religiosas sin Dios. Si a alguien le queda duda de que el ateísmo es una religión, sólo hay que observar que sus seguidores básicamente hacen lo mismo que todas las religiones hasta la época: yo soy bueno y tú eres malo. La única diferencia es que en vez de decir que los demás dioses son los malos, directamente dicen que no hay dioses que adorar, y al ser todos malos, se llega al nihilismo religioso máximo. Pero ser nihilista no significa que no creas en algo: simplemente crees que no hay dioses. Es una creencia como cualquier otra.
Dado el despliegue de creencias y descreencias realizado hasta la fecha, parece mentira que aún así sea posible que el sistema lo siga intentando con la religión. El problema principal de las religiones que se han usado hasta ahora es que une a la gente de forma poderosa y planta fuertes creencias en la mente de los individuos, una moral y una ética. Y eso, obviamente, no es factible para el sistema. Hasta el ateísmo hace eso. Así que había que contraatacar con lo más nuevo y mejor en materia religiosa: la new age.
La new age viene persiguiéndonos desde mitad del siglo XIX. Los teosofos nacieron precisamente para dar carta de naturaleza a lo que tenía que convertirse en la religión del sistema global. El sistema persigue que todas las personas del mundo tengan la misma creencia, y para ello hay que salvar el handicap de la multitud de religiones existentes hoy día. ¿Que cómo se hace eso? Bueno, la manera más fundamental es hacer un batiburrillo de las religiones más importantes y presentarlo como una corriente espiritual. Como ya indiqué en otro artículo, la espiritualidad es algo contrario a la religión. Pero al igual que las religiones, la new age presenta la espiritualidad de manera manipulada para hacerla ver como la mejor manera posible de espiritualidad. Mientras que las personas religiosas entienden la espiritualidad como la persecución de la felicidad elevada en la esencia de su dios, la new age lo presenta de forma más agnóstica, budista si se quiere, pero no por ello más real: se usa la idea del dios interior, pensamiento elevado espiritual, para generar a su vez la idea de que ese dios interior es un seguidor de otro dios a mayores. Pero si esto fuera simplemente así, entonces sólo tendríamos un intento de religión más que no tendría muchos adeptos. Y ahí es donde entra la fusión con otras religiones: los maestros ascendidos. Estos seres, que a la sazón son conocidos por todos (Jesucristo, Buda, Zoroastro, Confucio, Mahoma, etc…) serían representantes del “verdadero dios”, y habrían venido hasta aquí para prepararnos para la verdadera venida del dios supremo: Maitreya.
Pero es que hasta esto hay que entenderlo bien. Estos teosofos no eran tontos ni nada. Resulta que el colega este, Maitreya, es nada menos que el sucesor de Buda, así mecionado por él antes de morir. Casi nada. Así, el tal Maitreya tendría que venir al mundo pregonado por estos maestros ascendidos, de forma que todas las formas religiosas actuales serían falsas, como una preparación para la llegada del verdadero dios. Así se cierra el círculo: todas las religiones no eran más que un ensayo para la verdadera religión global. Os lo digo en serio: cuanto más investigo a esta peña más me sorprenden. Su capacidad de inventiva es sin lugar a dudas encomiable.
Por supuesto, aquí no se acaba la cosa: coincidiendo con el 2012 y toda la parafernalia esta, llevamos años aguantando a las patrullas espaciales, a los pleyadianos y a no se cuanta peña más diciéndonos que nos van a salvar y que están aquí para cuidarnos. Se han convertido en los últimos ídolos de la new age como los mensajeros cósmicos que nos salvarán de las catástrofes que están por venir. Más miedo irreflexivo para jodernos los chakras. Todos estos personajes están relacionados entre si, y una de sus relaciones es el famoso Blue Beam (como ya comenté en este artículo), de forma que se nos aparecerán, en cada punto del planeta uno distinto, todos los grandes maestros espirituales conminándonos para que olvidemos las antiguas religiones y sigamos al verdadero señor creador de todas las cosas, Maitreya. Puede que incluso cambie el nombre, pero eso no cambia lo fundamental: que nos van a intentar meter otro gol, y mucho me temo que lo van a conseguir. Teniendo un solo gobierno mundial, un solo ejercito mundial, un solo banco mundial y una sola religión mundial, todo estará bajo su único control y no habrá salida posible. ¿Qué son capaces de hacerlo? Sí ¿Qué lo lograrán? No lo sé, pero en todo caso, intentarlo lo van a intentar. De momento ya han conseguido confundir a mucha gente con una falsa espiritualidad de chichinabo que les aleja del verdadero dios, que son ellos mismos. No necesitamos buscar a dios a ningún sitio porque está dentro de nosotros. No hay otro dios que nosotros mismos, y el que os diga lo contrario está mintiendo como un bellaco. Mientras sigáis buscando fuera de vosotros la verdad, nunca conseguiréis encontrarla, y eso precisamente es lo que quieren.
Ya por último me gustaría terminar con una reflexión. Como en tantas y tantas cosas en esta vida, la perspectiva correcta es la mejor. La cuestión es que, como indicaba en el artículo anterior, el sistema usa el conflicto para separarnos y debilitarnos. Al generar una religión que es en realidad conflicto de varias y que no tiene una moral y una fe claras y definidas, algo perfecto para atraer a los que están justamente descontentos de las religiones convencionales, se genera un prosélito confuso, indigno, que en realidad cree tener fe en algo pero no cree en nada. Alguien en esas circunstancias es altamente manipulable y su mente puede configurarse de muchas formas diferentes. Por favor, si eres creyente, sigue tu fe, porque aunque no estoy de acuerdo con ello, creo que es la mejor manera de no caer en esta maldita trampa. Los que seguimos la espiritualidad no religiosa (incluida la new age) debemos luchar por delimitar adecuadamente todos los aspectos de nuestras creencias porque han sido altamente manipulados para convertirlas en la religión mundial. A los ateos no les digo nada porque poco hay que decirles, excepto que no caigan en más falacias intelectuales de lo que ya lo hacen. Y a los que han caído de una forma u otra en esta trampa, les pido que reflexionen y se den cuenta de que están siendo controlados exactamente lo mismo que el resto, sólo que creen ser libres. Y en esto, o estamos todos juntos o todos juntos vamos a terminar por el sumidero. El que avisa no es traidor.
Sólo quería realizar una pequeña reflexión personal sobre lo que algunas personas del entorno “antisistema” están haciendo al respecto de las noticias políticas y económicas nacionales e internacionales. Sin entrar en el detalle de si se tiene más o menos razón (no dudo que lo que se dice es cierto), tengo una idea más que aproximada y certera de que a quien se le está haciendo un favor siendo tan catastrofista es al propio sistema.
Es conocido por los habituales del blog que soy defensor de la idea del uso de la teoría del conflicto por parte del sistema elitista. Problema-Reacción-Solución como máxima imprescindible para el manejo del borreguío humano. Y precisamente por esa razón creo que hacemos un flaco favor a nuestros conciudadanos resaltando hasta la saciedad los (sin duda importantes, no lo niego) problemas (reales o aparentes, que eso también hay que tenerlo en cuenta) que nos rodean constantemente, porque eso genera un estado de expectación, temor y desidia que, a la postre, interesa al sistema. Cuanto más miedo tenga el populacho, más fácil es de manejar (además de que peor será su calidad de vida) y, por tanto, más controlado y sojuzgado estará. Las personas con miedo no se defienden, se acuclillan en posición fetal y esperan a que alguien los salve. Se convierten en niños pequeños fácilmente manipulables. Y así estamos.
Quiero decir a los compañeros correligionarios antisistema que por favor, no le hagan el juego al sistema que dicen rechazar. Debéis comunicar a los ciudadanos valentía, amor y compasión. Paciencia y fuerza. Que las cosas están mal, ya lo sabemos, y los mass-media ya se encargan incesantemente de hacérnoslo saber. Pero por eso mismo nosotros debemos jugar la carta contraria. Hacer ver que por muy mal que vayan las cosas, nosotros debemos ser auto-suficientes e independientes, y que tenemos la habilidad (oculta para la mayoría, y por eso hay que sacarlo a la luz) de superar todas las dificultades y hacerlo juntos, que de todas formas es la única forma de conseguirlo. A todos os digo que no hagáis más el canelo.
Uno de los problemas con el dinero es que, a pesar de ser algo tan consustancial a nuestra sociedad moderna, casi ningún miembro de dicha sociedad entiende lo que realmente es. Lo más curioso de todo es que nos creemos que realmente entendemos lo que es y lo que significa, pero bueno, los hechos son pertinaces: la actual crisis ha demostrado (y sigue demostrando) que realmente la peña no comprende el funcionamiento de todo esto. Y sí, es un problema, como veremos, del que tampoco se libran los que se puedan auto-considerar “despiertos” porque aunque creen saber más que los “dormidos”, al final esa posible ventaja se pierde en el hecho de que se ve al dinero como algo negativo, malo per se, y eso es un serio problema para comprender lo que realmente es.
No voy, por supuesto, a recitar los consabidos recursos de repasar la historia del dinero y tal y cual, porque para eso hay mogollón de documentación y vídeos en la red. Me quiero centrar en lo que realmente significa el dinero, eso que parece ser que la mayoría no comprende. Tenemos que comprender en todo caso unos principios básicos sin los cuales es difícil que podamos continuar:
- El dinero no existe: esto sorprenderá a la mayoría, pero así es. Incluso el que tenemos en la mano, no es real. Esto lo vamos a entender a continuación.
- Dado que el dinero no existe, no tiene valor per se: como consecuencia de lo anterior, asignarle valor al dinero es absurdo. El valor del dinero es arbitrario, y por tanto, usarlo como sistema de cambio no tiene sentido alguno.
- No es el dinero lo que te hace rico: la mayoría cree también que eres rico por tener mucho dinero. Eso es una falsedad igualmente. De hecho, las personas más ricas del mundo apenas manejan dinero y casi toda su fortuna son números en un ordenador. La riqueza no se mide por cuanto tienes, sino por como lo usas.
- El dinero no esclaviza: otra falsedad en la que cae la mayoría es en pensar que el dinero esclaviza a la gente. Como consecuencia de todo lo anterior, eso no es posible porque ni existe ni tiene valor ni te ata a la riqueza. El dinero esclaviza a aquellos que sienten la necesidad imperiosa de tenerlo, es decir, cuando se es pobre. Esto también lo entenderemos a continuación.
- El dinero no es la base del sistema económico: con todo lo dicho, por último, es evidente que podemos comprender que realmente el dinero no puede servir como base del sistema económico. No existe, no tiene valor y no te hace más rico cuanto más tienes. La base del sistema económico es el intercambio de bienes y servicios. El que eso se haga con dinero o no es lo de menos, y eso los ricos lo entienden muy bien. Por eso son capitalistas, y nosotros no.
Todo esto ya le habrá rechinado a prácticamente todo el que lo haya leído, tal es el condicionamiento mental al que estamos sometidos. Pero si hemos sobrevivido al shock inicial, podremos continuar con la explicación que sacará a más de uno de dudas. Comencemos por lo básico: el dinero no existe.
¿Por qué digo esto? Bueno, es sencillo: incluso si admitimos que el dinero físico es real (por ser material, básicamente), el resto no lo es: son números de ordenador, son datos en enormes servidores que, como es lógico, no se pueden usar para ir a comprar a la panadería. A resultas de esto, más del 90% de todo el dinero del mundo no existe. Así, tal y como suena. El sistema capitalista ha generado tal cantidad de dinero falso que la mayor parte del mismo simplemente son bits de ordenador. Pero volviendo al dinero físico, este tampoco existe, en el sentido de que como tal, su valor depende de la arbitrariedad de quien le asigna ese valor, generalmente el estado. Es el estado quien dice que ese dinero tiene valor, porque si mañana dice que todo el dinero que tenemos en los bolsillos no vale nada, no podremos usarlo para comprar bienes y servicios. En definitiva, ese dinero no tendrá valor y por lo tanto, no existirá como tal dinero válido. Esto nos lleva al concepto de valor. Cuando el dinero estaba apoyado en el oro o la plata, ese dinero tenía un valor apoyado en algo material que tenía valor en si mismo. Es decir, un billete tenía el valor de un fragmento (minúsculo) de un lingote de oro. Después de la 2ª guerra mundial, el dinero paso a ser “fiat”, es decir, de fiar, porque el estado decía que tenía valor, pero no apoyado en divisas de oro o plata, sino en un valor arbitrario (por ejemplo, 100 euros), de forma que tu te tienes que creer que esos 100 euros valen eso, pero mañana llega el presi de turno y dice: ahora los billetes de 100 euros valen 90, o 110, y entonces podremos comprar menos o mas con ellos dependiendo de las circunstancias. Algunos dirán que eso es la inflación o la deflación. Falso. He dicho presi por decir algo, pero sustituir presi por banquero y entonces lo entenderéis mejor. Las crisis inflacionarias y deflacionarias las generan los bancos, por medio de los estados (o sin ellos, últimamente), con lo que el hipotético valor del dinero pasar a ser el que nos permiten tener: quitando y poniendo dinero en el mercado, creamos crisis o bonanza, como se ha visto en estos últimos años. Al final, nuestro dinero no vale nada, porque el que tenemos puede simplemente no valer un carajo mañana. Es papel con tinta, simplemente.
Siguiendo con esta lógica, podemos pasar al siguiente punto. Probablemente una de las mayores afirmaciones a este respecto y de las más polémicas es que el dinero no te hace rico. Esto choca con la mentalidad puramente materialista que tenemos del dinero. Pensamos que el dinero es un fin, pero antes al contrario, no sólo no es un fin en si mismo, sino que como tal sólo sirve para alcanzar objetivos. Los “ricos” no ven el dinero como algo imprescindible, no lo consideran una finalidad vital como el resto de los mortales. Por eso ellos son ricos y nosotros pobres. Para ellos, el dinero sirve para conseguir otras cosas, para financiar sus negocios, para obtener beneficios de otros tipos en otros medios, y para “jugar” con él, en el sentido de que para ellos el dinero es algo que les permite producir otras cosas. No son un mero objeto de intercambio, sino que para el rico, el dinero produce más dinero. El dinero trabaja para ellos. Alguno podrá decir que es una perspectiva simplista que no vale al currito de la calle. Nada más lejos de la verdad. Una falacia respecto a los ricos es que consideramos que muchos de ellos lo han conseguido por herencias o golpes de suerte. En absoluto. Evidentemente, algunos si han recibido herencias, e incluso es posible que más de uno y de dos haya logrado sus primeros dineros gracias a la fortuna. Pero lo que diferencia a un rico de un pobre es que el rico no piensa en el dinero como algo necesario para vivir, sino para lograr sus objetivos a largo plazo. En ese sentido, tenemos el ejemplo de la comunidad china. La mayoría de los chinos mayores de edad tienen al menos un negocio propio, y muchos tienen varios, llegando al orden de entre 5 y 10 en casos abundantes… Esto choca con la mentalidad apesebrada del españolito medio, pero es una realidad. Además, cumplen con sus deberes con hacienda puntualmente y no cejan en su empeño nunca. Si tienen que cerrar un negocio lo cierran, pero para abrir otro en mejores condiciones. Y es porque ellos no ven en el dinero una necesidad vital. Pueden vivir literalmente años sin cambiarse de ropa, durmiendo en un catre y pagando lo mínimo para su manutención. Pero muchos de ellos logran después de ese periodo sus propios negocios y en muchas ocasiones consiguen convertirse en nuevos ricos (aunque ricos al fin y al cabo). Mientras, aquí no parecemos avanzar en absoluto, y es lógico: la mayoría de los españoles siguen teniendo mentalidad de obrero: cobrar todos los meses sí o sí, teniendo como únicos avances algún ascenso de vez en cuando o un cambio laboral que con suerte mejore un poco las condiciones laborales. Lo que no terminamos de entender es que mientras sigamos pensando en términos de escasez, seguiremos teniendo escasez. Es evidente que si sólo piensas en llevarte tu sueldo cada mes, llegando a lo justo para pagar la hipoteca, el coche, la comida, las cosas de los niños y demás, como es lógico, lo único que has hecho es sobrevivir, y estarás permanentemente arañando la superficie intentando sobrevivir día tras día, sin lograr más que migajas. Mientras, miramos con desdén a esos “pobres chinos” que viven 12 en un piso de 60 metros y que no se cambian de ropa ni para dormir, que trabajan domingos o hasta las 12 de la noche, etc… Pero la próxima vez que veáis a un chino por la calle, recordad que puede ser el siguiente tendero al lado de vuestra casa, o un vendedor de casas o el propietario de 7 restaurantes chinos en vuestra ciudad. No olvideis nunca que ellos no viven para ganarse la vida: viven para conseguir ser empresarios de futuro, que les garantice una vez digna y cómoda, y una herencia de futuro para sus hijos. Ellos tienen un pensamiento cultural que dice que trabajar toda la vida para otros es indigno. Eso debería hacernos reflexionar…
El siguiente punto de la lista es la esclavitud del dinero, pero creo que con lo dicho hasta ahora la explicación es sencilla: pensamos en el dinero como algo esclavo porque nuestra visión de él es de necesidad. Pensamos que tener más nos permite vivir mejor, y viceversa. Y cuando tenemos poco, sólo queremos tener más y más, pero eso lo único que hace es generar sentimientos negativos dentro que nos impiden avanzar en nuestros objetivos. Sí, es posible que alguno se haya dado cuenta de lo que estoy hablando: la ley de atracción, o como lo llaman por ahí, el secreto (no me gusta nada llamarlo así, pero bueno…). No quiero meterme con esta cuestión ahora porque tengo reservado un artículo de los Archivos Secretos para este tema próximamente, pero básicamente esto consiste en lo siguiente: aquello que desees (no en términos volitivos, sino en términos energéticos, vitales), será lo que conseguirás. Aunque no me gusta llamarlo “secreto” en realidad es lo que ha terminado siendo, porque… Sí, así es: es lo que usan los ricos para serlo. Ni más ni menos. Ahí está “el secreto” de su riqueza (al menos la material). Para ellos el dinero es indiferente: el dinero es sólo un medio para conseguir sus objetivos, y lo usan de esa manera. La mayoría de los mortales (pobres, claro), sólo tienen como afán sobrevivir. Alguno podría argüir que eso es falso, pero nada más lejos de la verdad: incluso aquellos que creen tener aspiraciones, sólo tienen esperanzas, sueños, y eso sólo no vale. Para que la ley de atracción funcione hay que sentir esas aspiraciones en cada momento de tu vida: te tienes que convertir en tu aspiración. Eso requiere un gran control mental y fuerza de voluntad, y desgraciadamente desde pequeños se nos enseña para funcionar de forma totalmente diferente (lo que es lógico: a los poderosos no les interesa que todos nosotros nos hagamos poderosos también, claro), y habiendo logrado eso, te conviertes en dueño de ti mismo y tu destino, con lo que no eres controlable, y es más, tu controlas tu destino. Ese es el secreto de los ricos y poderosos. Ni más ni menos. Ejercitarlo, claro, requiere de voluntad y auto-afirmación, y de conocer los entresijos esotéricos que intervienen en toda esta cuestión. Bien es cierto que mucha gente lo lleva a cabo sin tener idea de que lo está haciendo, porque su predisposición natural es esa. Pero los demás podemos aprenderlo, ejercitarlo y llevar a cabo nuestras inquietudes. Esas inquietudes no tienen porque ser hacerte rico, sino que puede ser conseguir pareja, elevarte profesionalmente en lo que más te gusta hacer o conseguir la plenitud en diversos ámbitos de tu vida. Pero lo cierto es que es posible hacerlo en todo lo que sintamos hacer, como puedo atestiguar personalmente. Para el rico, el dinero no es esclavo porque simplemente no es una finalidad, es sólo la forma que tiene de lograr otros objetivos que marca en su vida. No son pocos los casos de ricos que han perdido su fortuna en un mal golpe de la vida y en pocos años volvían a estar en al brecha. Solemos achacarlo, pobres de nosotros, a sus contactos anteriores y a oscuros designios. Nada más lejos de la verdad. Estas son lecciones importantes que debemos aprender.
Por último, quiero hacer referencia al dinero como método mercantil. La mayoría cree que la economía se basa en el dinero, y eso no es cierto. La economía se basa en el comercio (el intercambio de bienes y servicios) ya que lo que es escaso en un sitio puede ser suplido con lo que procede de otros sitios (comercio), completando esa falta. El dinero es meramente un proceso de intercambio. En puridad, es algo abstracto que usamos para no tener que estar calculando cuantas gallinas cuesta un caballo, por decir algo. Pero lo hemos convertido en un concepto con entidad propia, como si estuviera vivo, y eso proviene de la esclavitud de la escasez a la que nos someten desde los poderes superiores. Es cierto que hoy día todo se produce por un intercambio de dinero y eso, hablando en abstracto, no está mal. El problema es que, como hemos dicho antes, el dinero no tiene valor per se, es un valor arbitrario que por si mismo no puede representar el auténtico valor de las cosas. Dicho esto, alguno habrá notado una afirmación previa que se aplica a este caso: el 90% de la riqueza mundial son números en un ordenador. Prácticamente todo lo que se hace a nivel mundial son eso, números en un disco duro. Como también habrá notado el avispado lector, ese dinero es el que manejan los poderosos, no el de la calle. Prácticamente los ricos no manejan dinero metálico: la mayor parte de sus transacciones se realizan con tarjeta de crédito y ese es el motivo por el que quieren que nosotros no manejemos dinero metálico: porque así pueden controlar totalmente su flujo y terminar de controlar nuestra existencia por medio del cash flow. Pero también se hace evidente que, claro está, es ese dinero falso el que sirve para controlar y gestionar el mundo. De lo que quiero que se percate el amable lector es de que ese dinero al que probablemente da tanta importancia no es vital en absoluto. El lector debe tener presentes sus propias aspiraciones y circunstancias, sus necesidades y deseos, y perseguirlos. Más de uno me dirá que lo veo muy fácil, pero yo replico que son ellos los que lo ven difícil. Es como estos casos de suicidios por la crisis: es una forma realmente estúpida de morir. Estas personas han terminado sus vidas porque ni por un momento se han planteado posibilidades alternativas. Están tan sumamente ligados a los prejuicios inculcados por la cultura y la sociedad que cuando les ha faltado lo que realmente les importaba (el dinero, no la familia, los amigos, las propias auto-satisfacciones), han creído que sus vidas ya no tenían sentido. Insisto, es una forma realmente estúpida de morir, con todos mis respetos a los que lo hayan sufrido.
Quiero terminar con unas palabras dirigidas a esa inmensa mayoría de ciudadanos que creen que dependen del dinero. El dinero es lo que os ata a la matrix. No podemos, en última instancia, si queremos vivir en sociedad, prescindir de él, pero no es una cuestión de tener más o menos, sino de qué se quiere conseguir. Hace tiempo escuché a un millonario decir que el era rico porque quería, porque sentía dentro de sus cachas cada céntimo que tenía. Pero no de una forma avariciosa o morbosa. Decía que el secreto del éxito está en sentir ese éxito en cada célula de tu ser como si fuera lo único importante de tu vida. Es decir, sentir que tienes ese estatus que quieres alcanzar como si ya lo tuvieras. Básicamente, estaba haciendo una descripción somera de la ley de atracción. Cuando se desea realmente algo, y sólo ese algo, todo lo necesario para conseguirlo se reúne a nuestro alrededor para lograr el objetivo. Así de raro (para nuestra mentalidad) funciona el Cosmos. Si lo que necesitamos es dinero, este vendrá. Naturalmente, debemos aprender a aprovechar las oportunidades que constantemente el Cosmos nos pone delante, y ser activos y dinámicos en nuestra existencia vital. Porque por mucho que nos lo pongan delante, si no lo vemos no conseguiremos nada. Y sobre todo, debemos ser positivos y optimistas. El optimismo es vital en esto, porque si queremos conseguir algo pero estamos pensando todo el tiempo en que no tenemos el dinero para conseguirlo, simplemente no lo conseguiremos, porque el mensaje que estamos enviando al Cosmos es que no tengo dinero y por tanto, lo que éste nos devolverá es dificultades para conseguir los objetivos. El Cosmos responde a nuestros sentimientos y emociones, y si nosotros nos alimentamos de emociones negativas, esto es lo que en última instancia conseguiremos.
Con este post inauguro un nuevo proyecto que, aunque sencillo, creo que es de gran interés para todos los que se acercan al mundo de lo alternativo, lo esotérico o lo conspiranoico. Con la inestimable ayuda de Varín, Mino y Paula, que están aportando material e ideas a la biblioteca, me gustaría poner en práctica otra manera de conseguir información que siempre está fuera del alcance de la mayoría y que sólo puede conseguirse por el clásico mecanismo de los conocidos o las vías subterráneas de Internet, y creo que si muchos hubiéramos contado con buena parte de este material cuando empezamos en esto, otro gallo nos hubiera cantado.
Esta es la dirección general de acceso:
Aquí encontraréis material de consulta y lectura general (aún hay poco, pero voy a ir subiendo más en adelante a medida que el material esté disponible), pudiendo buscar por ese contenido y visualizarlo directamente en el navegador si tenéis los plugines adecuados, o bien descargándolo para poder verlo en vuestro dispositivo favorito (todo esto gracias al SkyDrive de Microsoft, que ahora mismo permite 25GB gratis en su sistema, espero que para siempre). También iré subiendo algunos vídeos pequeños, pero fundamentalmente serán contenidos de texto, que son los que aportan la información real sobre todos estos temas.
Si alguien encuentra un contenido suyo que no quiere que esté ahí, que me escriba y me lo diga, para eliminarlo. Aunque creo que estos contenidos deberían ser libres y gratuitos en formato digital por su importancia, evidentemente si alguien siente que ese material no debería estar ahí, tiene todo el derecho a ello. Estos contenidos circulan sin embargo por la red de forma libre y habitual y aunque se elimine de un sitio, seguirá estando ahí. Creo que es mucho más edificante permitir que la gente lo lea y que aprenda del autor que no taparlo e impedir su difusión, cosa que además creo que perjudica al autor.
Espero vuestras valoraciones, comentarios y opiniones, tanto aquí como en la propia biblioteca, si tenéis cuenta Windows Live.
El vídeo que os presento a continuación (conocido a través de CazaDebunkers) es probablemente el mejor documento que he visto hasta la fecha sobre la falacia del SIDA. Y no es americano, inglés, alemán o coreano. Es español, lo que es decir mucho de la calidad que nuestros realizadores alternativos están logrando en los últimos tiempos… Voy a dejar que lo veáis, como colofón al “duelo” de artículos que buenamente Mino y un servidor hemos llevado sobre este tema y que creo que es importante que todos conozcan, porque han sido tantas las personas engañadas en este asunto que francamente, roza la incredulidad. Atención a los testimonios de personas que llevan incluso más de 15 años sin medicarse, porque, como muchos ya sabéis, no había nada contra lo que medicarse. Una gran enseñanza de vida.
Estoy ocupadamente ocupado. Tengo mucho tajo. En todos los sentidos. Simplemente quería decirlo por si no publico nada en unos días. Por muchas razones. Que telegráfico estoy… XD
Tengo un proyecto entre manos al que quiero prestarle atención y que publicaré aquí en su momento. En él están participando otros individuos básicamente igual o parecido de chalados que el que suscribe, y que básicamente se basa en la idea de “¿Y si todo lo que pudiéramos saber lo pudieramos saber?”. Naturalmente, no estoy hablando de física, música pop o literatura de vanguardia del siglo XX. Estoy hablando de espiritualidad, esoterismo, conspiranoia, etc… ¿Cuanto no hubierais dado vosotros por, cuando empezasteis con esto, tener la suficiente remesa de información disponible para saber más o profundizar en los temas que os interesan? Claro, hace años, sin Internet en la mira, hacer eso era fruto de largos e incansables esfuerzos por aglomerar información a más no poder, con contactos hasta en el infierno y largas horas de biblioteca. Ahora lo tenemos ahí, pero está todo disperso y azorado, de forma que resulta que al final pasamos largas horas buscando y tenemos que seguir dependiendo de los contactos como antes… Una desidia, vamos. Todavía la cosa está por definir pero gracias a los compañeros que se han unido (Mino, Paula y Varín están en el ajo) creo que será posible llevarlo a cabo, y con los que se unirán en el futuro.
Así que si me veis un poco ausente, es que estoy intentando saber donde meter alguna cosa o subiéndolo a la nube, esto que está tan de moda últimamente… Aunque no será por cosas a sacar, para aburrir… Jur…
No suelo hablar de economía en este blog, porque no es el sitio apropiado para hablar de ello, aunque recientemente me desquité, que tenía ganas. Siempre he dicho que las personas, dentro de la libertad que le es inherente, tienen derecho a crear sus negocios y desarrollarlos libremente, y que las personas tienen derecho a tener trabajo, que precisamente los negocios permiten poner a su disposición. Los pequeños y medianos negocios son en general la sangre económica de un país, y sus participantes (ya sean los que lo crean y mantienen o los que trabajan en él, a los que en realidad no les diferencia nada más que un papel) son parte integrante de una aventura en la que a todos les va bien cuando todos ponen su empeño en llevar la aventura adelante. Sí, lo que generalmente se suele llamar economía de libre mercado.
Pero esta gente es diferente. Esta gente es esencialmente una suerte de depredadores para los que todo vale y que no tienen el más mínimo titubeo en destruir la vida de la gente. Pero es que eso no es libre empresa: es capitalismo galopante puro y duro, que ha aprovechado lo bueno de un sistema orientado al progreso general de la sociedad para enriquecerse indecentemente no ya sólo a costa de los compradores, sino incluso de los empleados. La explotación en el tercer mundo tampoco escapa a sus garras, y mientras, no sabemos que cuando compramos una pieza de ropa o un juguete barato para nuestros hijos, realmente estamos hundiendo más y más en la miseria a miles de personas. Y no sólo en los centros comerciales.
Este documental habla de Wal-mart, pero es aplicable a toda multinacional que existe en el planeta. Porque ellos no han llegado allí siendo buenas personas, sino destruyendo todo a su paso: empleados, negocios locales, clientes, esclavos en otros países… Para ellos no son personas, sino mera mercancía con la que comerciar. Sed conscientes a la hora de consumir que sois libres de elegir, pero también fácilmente manipulables y en parte colaboradores de este estado de cosas.
Últimamente, este tema es uno a los que más atención estoy prestando. Y considero que es, dado el mundo que tenemos hoy día, uno de los más relevantes, ya que sin esto sería muy difícil o imposible que existiera el sistema social, económico y cultural de hoy día. El Coltan es para muchos algo totalmente ignorado y para los que saben de qué va toda esta cuestión, se convierte en una especie de asunto inasible e imposible de solucionar, porque, como veremos, es algo imprescindible en nuestras vidas. No es lo único, pero es tan sumamente importante que sin ello yo ahora no estaría escribiendo estas líneas.
El Coltan es un mineral mezcla de columbita (que en si mismo no vale para nada) y tantalio o tantalita, que es lo realmente importante de todo esto. Es un mineral sumamente curioso, ya que su principal característica es que es un superconductor superior. Los cables hechos de tantalio son hasta 100 veces más finos que los de cobre, y estas dos propiedades son las que lo hacen ideal para la construcción de aparatos electrónicos, más concretamente sus circuitos. Esto implica que cualquier móvil, pantalla plana, portatil, reloj digital y aparatos por el estilo tienen tantalio en su interior. Dicho esto, más de uno se preguntará qué importancia tiene todo esto. Pues mucha, señores míos. Mucha. Ver artículo completo »

