Leyendo este artículo del blog de Miguel Jara, he recordado este otro vídeo que puse hace un tiempo sobre el tema de las etiquetas psiquiátricas en los niños y jóvenes y la repercusión que la medicina moderna tiene en nuestras vidas. Tengo sobrinos pequeños y no deseo en absoluto que por una mala decisión paterna y la insidia de los médicos, terminen hechos una mierda.

La cuestión es que debemos preguntarnos cuál es el sentido por el que delegamos la responsabilidad de nosotros mismos en otros esperando que ellos decidan lo correcto, más en el caso de cuando tenemos alguien al cargo, ya que es una doble responsabilidad: la nuestra y la suya, ya que ellos no pueden responsabilizarse de si mismos hasta el momento en que tienen algo de uso de razón (lo que generalmente no suele llegar hasta los 20 años mínimo, con excepciones). Pero claro, si delegamos sobre nosotros mismos, es obvio que también lo haremos sobre los que tenemos a nuestro cargo. Otra cuestión es que afortunadamente tienes la posibilidad de darte cuenta y retroceder, intentar subsanarlo (si no es demasiado tarde), pero la mayoría no lo hace, agravando cada vez más la situación.

Hago un llamamiento a la responsabilidad, a ser nosotros mismos y no dejar que otros tomen decisiones en nuestro nombre, y menos sin nuestro consentimiento. Y aún menos, dejemos que tomen decisiones por los que no pueden defenderse, lo que aún no pueden responsabilizarse de si mismos. Estaremos poniendo en peligro sus vidas y su futuro en general, si llegan vivos a ese futuro.