Estos días atrás he tenido la oportunidad de disfrutar (y sufrir, ocasionalmente) el Congreso Web celebrado en Zaragoza este fin de semana (más la correspondiente recuperación, claro), y básicamente, lo más importante que he entresacado de la experiencia ha sido todo lo referente a redes sociales y a eso que ahora llaman “Social Media”, es decir, todo el entramado de relaciones entre internautas en distintos canales o medios.

Pero también he comprendido varias cuestiones, a saber: que las personas involucradas en estos temas pueden tener dos formas de trabajar en sus respectivos medios, que son para el bien y para el mal. Las que trabajan para el mal simplemente se aprovechan de la gente para vender sin miramientos, sin escrúpulos. Usan sus habilidades sociales (ingeniería social, lo llaman) para captar incautos compradores o meramente tristes “social grupies” cuya única vida parece estar en la Red (y son muchos, creedme). Y luego están los que prefieren usar esas habilidades, sí, posiblemente para vender, pero sin engañar a la gente, siendo transparentes y colaborativos. Estos dos tipos los he visto claramente, y he visto de que pie cojea cada uno.

Yo me dedico a desarrollar software para Internet, y uno de mis objetivos, claro, es que mis clientes vendan más. Que duda cabe que para eso me contratan. Pero es evidente que eso se puede hacer de las dos formas descritas antes, y como os podéis imaginar, por lo que a mi respecta me decanto por la segunda. Creo que es posible tratar bien a las personas, intentar hacerles feliz y ayudarles a desarrollarles y conseguir que mis clientes vendan más, siendo sinceros y coherentes. He visto varios ejemplos exitosos de ello y creo que así debe ser. Uno de ellos esta misma mañana.

Constantemente veo como mucha gente se desespera porque ve que la población no despierta, no abre los ojos y se percata de lo que ocurre. Tiendo a decirles que en cualquier caso, lo menos que pueden hacer es intentar liberarse a ellos mismos. Pero ahora, aparte de eso, creo que puedo decirles que también pueden colaborar a la liberación humana por medio de Internet. Las redes sociales pueden ayudarnos a los que seguimos el camino espiritual a conseguir que las personas puedan alcanzar ese mínimo objetivo, y por eso mismo me he propuesto intentarlo. He creado un usuario de Twitter llamado @revinterior, donde si queréis podemos conversar sobre los temas del blog y otros muchos más relacionados con la lucha antisistema. En breve lanzaré también la página de Facebook y ya veré como meterme en algún sitio más. La cuestión principal es extender la palabra para que todos podamos oírla.