Lo que os presento a continuación es una colaboración de Ana I. Romero, y que publico aquí porque aunque se trata de un caso muy concreto y generalmente suelo publicar cosas más “abstractas”, creo que hay que denunciar, cada vez más, este tipo de comportamientos y atropellos por parte de los facinerosos inmorales que nos joden la vida de continuo. Es un caso, sí, pero es uno más de los miles que diariamente tenemos que soportar en muchos aspectos de nuestra vida. Os pido que lo leáis y que reflexioneis sobre lo que significa ser ciudadano hoy en día y si realmente merece la pena que sigamos bailando el agua a la gente que simplemente quiere aprovecharse de nosotros. Sea un banco o un mero comercio.

Desde chiquitita me enseñaron que las decisiones importantes no conviene tomarlas cuando eres presa de un ataque de indignación así que, habiendo dejado correr un tiempo más que prudencial y siendo consciente de que mi reclamación seguramente quedará olvidada dentro de algún servidor de Google hasta el fin de los siglos, me dispongo a exponer una de esas anécdotas que ocurren de vez en cuando y te dejan, además de un amargo sabor de boca, la confianza en el género humano colgando de un hilo.

En fín, la historia comenzó el pasado viernes a eso de las 19:35h cuando el inquilino de una vivienda arrendada se puso en contacto con los propietarios de ésta indicándoles que a la caldera del gas de la casa se le había encendido un pilotito rojo con la etiqueta "Bloqueada". Como el tema del gas es algo pelín peligroso, los propietarios le indicaron al inquilino que, por favor, no tocara nada y se pusiera lo antes posible en contacto con el Servicio Técnico Oficial en Zaragoza de aquella caldera marca "Saunier Duval" a través del número de teléfono que aparecía grabado en una chapita presente en el aparato. Igualmente, le indicaron que no se preocupara ya que, llegado el caso de que el problema fuera fruto de una avería, los propietarios se harían cargo de la reparación. Dicho ésto, el inquilino llamó y... sí eran las 19:50h, un viernes de Agosto: como no podía ser de otra manera, tuvo que dejar el aviso en un contestador automático.

Pasó el fin de semana y a muuuuuy última hora de la mañana del lunes una señorita de aterciopelada voz se puso en contacto con el inquilino para indicarle que al día siguiente a eso de las 11 de la mañana un operario se personaría en la vivienda para revisar la caldera. Por otra parte, tuvo la deferencia de indicarle las siguientes cuestiones:

a) Como mínimo tendría que abonar 70 euros más impuestos. Todo ello sin haber visto la caldera ni dónde podría radicar el problema: conocemos casos de calderas a las que se le había encendido ese indicador rojo de "Bloqueo" únicamente porque la compañía suministradora del gas había cortado temporalmente el suministro a aquella Comunidad de Vecinos a causa de unas obras del Ayuntamiento en la calle.

b) El pago habría de realizarse en efectivo o por tarjeta en el momento de la reparación o no se molestaban ni en acudir.

Llegados a este punto, el inquilino se puso en contacto con los propietarios para indicarles el asunto y éstos, a su vez, se pusieron en contacto con el Servicio Técnico Oficial en Zaragoza de "Saunier Duval" para identificarse debidamente e indicarles que el abono de la reparación lo harían ellos en calidad de propietarios bien mediante transferencia bancaria por adelantado, bien mediante giro domiciliado o en efectivo en las mismas oficinas del agente reparador el mismo día 30 de Agosto en cuanto llegasen a la ciudad pues estaban fuera (el inquilino no veía conveniente adelantar el coste de la reparación aunque luego se lo descontaran del alquiler diez días después). Sea como sea, esa llamada no tuvo frutos pues el horario de atención telefónica es de 8:30h a 14:00h.

Lo que viene después es mejor pasarlo rápido y olvidarlo todavía más. Únicamente diré que a las 8:00h del martes un "profesional" del Servicio Técnico Oficial en Zaragoza de "Saunier Duval" se presentó en la casa (3 horas antes de lo acordado) más preocupado por cobrar un trabajo que todavía no había ni tan siquiera desarrollado que por la propia caldera y que aquella señorita de aterciopelada voz (siendo tan temprano, lamentablemente su timbre de voz no lucía con tanto esplenddor) que atendió el teléfono tan 5 largos minutos escuchando esa típica música que ponen en toda centralita que se precie demostró ser sorda (no sensorial sino emocionalmente), inflexible, intolerante y arrogante (puestos a calificar, también se diría que tenía un problema espacio-temporal importante pues se enrocaba una y otra vez en que la cita la había confirmado el viernes, día 26 de Agosto, por la mañana... ojalá esa capacidad de premonición la hubiera tenido para explicar qué le pasaba a la caldera).

Cada uno puede hacer de su capa un sayo pero viendo como funciona el Servicio Técnico Oficial en Zaragoza de "Saunier Duval", dudo mucho que vuelvan a recurrir a ellos: primero por el cuestionable trato que dieron, segundo porque siempre he creido que las personas y sus circunstancias cuentan más que un ejercicio contable favorable a fin de año y tercero porque me han tocado la fibra hasta el punto de estar escribiendo este texto.

Por cierto, la prisa que tienen en cobrar no se aplica a su Departamento Contable: todavía se está esperando que remitan vía email una factura detallada de los conceptos, materiales y tiempos aplicables para que cobraran finalmente casi 75 euros de la reparación así como de las garantías asociadas al servicio (por si sirve de referencia, la caldera tiene 3 años, pasa anualmente las reglamentarias revisiones anuales que marca la ley y ya va por su segunda repación).

Tal vez me diréis que el trato deficiente lo dieron X personas en concreto y no la marca "Saunier Duval" pero, en última instancia... ¿quién debe asumir que las cosas se hicieron mal? ¿Qué ha pasado con la presunción de no morosidad? ¿Por qué debemos fiarnos de un profesional que no se fía de nosotros ni tan siquiera cuando estamos dispuestos a pagar el importe mínimo por anticipado? Y dicho esto, doy por cerrado el asunto.

PD: ya sabéis mi opinión; si cada día más nos quejamos y cada día más dejamos de adquirir productos deficientes y con una atención al cliente pésima, al final se darán cuenta y reaccionarán. Mientras sigamos haciendo siempre lo mismo, que es cerrar el pico y dejar que nos den por saco, esta historia será una más de las millones que seguirán surgiendo en el futuro.

PD2: con este post inauguro la categoría “Epic Critical Fail“, y os invito a que me mandéis vuestras quejas y denuncias públicas por cosas como esta o de cualquier otro tipo. Cómo mínimo, que se den cuenta de que tenemos boca y estamos indignados, no como los del 15M…