El que tenga ojos que vea...

Soy alguien sumamente conservador con lo que sale para consumo conspiranoico. Por definición, un conspiranoico es alguien que duda y rechaza de primeras cualquier cuestión hasta que la estudia y la comprende adecuadamente. Pero parece ser que muchos “conspiranoicos” no se comportan como tales cuando salen cosas como Thrive, la última superproducción illuminati para estrechos de mente. Parece mentira que sea posible engañar al personal de forma tan sumamente sencilla.

Después de la experiencia de Zeitgeist, suponía que ya muchos estarían curados de espanto, pero no. Lo más lamentable de todo es que hayan conseguido engañar a gente tan relevante como David Icke o Nassim Haramein para salir en esta pantomima, pero bueno, supongo que de buena fue mucha gente accede a explicar su verdad y más sabiendo que va a ser popular. No voy a ser yo quien critique a nadie (mi karma me lo agradecerá). Pero la cuestión es que nosotros (o al menos los que se han tragado este cuento chino) seguimos comportándonos como los borregos amaestrados que hemos sido siempre, incluso siendo borregos avisados de que los somos…

En general, la película (porque eso es, no es un documental, es una película de Hollywood a todos los efectos) va de aglutinar en dos horas largas todas las teorías conspiranoicas posibles mezclándolas además con mentiras cochinas que pensaba que ya estaban olvidadas. Lo primero que me llamó la atención fue las continuas referencias al cambio climático y a que la Tierra está jodida… ¿Pero no habíamos quedado que eso era mentira? Pues aún así, todo Dios alabando el ecologismo del invento (ecologismo = invento de la élite para controlar nuestras vidas). Mis sospechas continuaron cuando comencé a ver referencias continuas a las energías libres. Me explico.

Llevamos una temporada donde parece que no existe otra cosa que la “energía libre”, concepto guay donde los haya. Hasta ahí todo bien. El problema es que últimamente veo que se hacen vídeos (demasiados) sobre el tema y cuando eso pasa, me saltan las alarmas. En el momento en que se comienza a ver material muy elaborado sobre un tema, para mi es signo de que hay algo oscuro detrás. Generalmente, los conspiranoicos somos gente normal y corriente con pocos recursos y que no puede hacer montajes complejos, doblajes, escenografía, etc… Es decir, que cuando ves un vídeo realmente elaborado, si eres realmente conspiranoico (así me considero), tiendes a desconfiar, y mucho. Así pues, veo que efectivamente se está dando mucho bombo y platillo a esta cuestión, y mi impresión general es que esto no es más que otra puesta en escena de la élite para controla la disidencia. La energía libre es algo tremendamente goloso, como todos podemos entender, y lo cierto es que sería algo maravilloso poder contar con ello. Cuando en la película se menciona el término “punto cero”, se me volvieron a encender las alarmas. La energía de punto cero es una energía extraída del vacío. Así dicho, parece absurdo, pero no. Siguiendo las teorías de Haramein, la energía tal y como la entendemos sale realmente del vacío, pero nosotros sólo somos capaces de aprovechar las energías que emanan de la propia materia (o del vacío de la material, mejor dicho). La energía de punto cero es un concepto que sin ser novedoso es difícil de comprender. Y me llamó la atención porque el único sitio mediático donde había escuchado semejante cosa fue en la serie StarGate (en las tres), usado además de forma sorprendentemente bastante correcta. La serie StarGate ha sido objeto de especial atención por la conspiranoia americana porque los stargates son una de las formas que se especula que ya se pueden usar, pero que no son públicas, de viajar a otros planetas o planos dimensionales. Aparte de la cuestión científica del asunto, las series como tales son un cúmulo de conocimientos ocultos que vale la pena explorar.

La cuestión es que todo esto de las energías libres se han convertido en una especie de “mesías tecnológico” del que depende nuestra salvación, y como sabe cualquiera que esté involucrado en el mundo espiritual (no el new age, aberración donde las haya), la única salvación posible proviene de uno mismo. Nuestros antepasados vivieron sin fuentes de energía libres o no libres y vivían perfectamente. El problema fundamental es que nos han hecho tan tremendamente dependientes de la tecnología avanzada que ahora mismo no sabemos vivir sin ella. Aún hay pueblos en la Tierra que no dependen de tecnologías ni energías de ningún tipo, aunque por desgracia también son los que están siendo esquilmados y destruidos en su totalidad. El problema fundamental con todo esto se que hace mucho que pasamos el punto de no retorno. Ya no hay vuelta atrás, a no ser que nosotros mismos conscientemente decidiéramos retornar a un modo de vida más “primitivo”, sí, pero sin duda más acorde con nuestra verdadera naturaleza. Así, no tendríamos que hacernos pajas mentales con la energía libre y tanta gaita. Por cierto, las referencias a la superpoblación son claramente eugenistas. Sólo eso ya descalifica toda la película. Y que decir de otros mitos como la referencia al antisemitismo cuando se debería decir “antisionismo”… Se echa la culpa a los mismos de siempre (los banqueros) cuando el mismo que aparece en la película es nada menos que en heredero de la inmensa fortuna Gamble, de Procter & Gamble, una de las mayores farmacéuticas del mundo, una de las compañías que con su trabajo está bajando el nivel de fertilidad de los humanos como bien dicen en el metraje (por ejemplo, poniendo rico flúor en nuestras vidas…). La verdad es que repulsa como se puede tener tan mala leche para salir públicamente a adoctrinar siendo quien se es.

No quiero hacer un repaso exhaustivo del filme porque realmente con lo que he dicho creo que es más que suficiente para que mucha gente se haga preguntas sobre la cuestión. Haciendo una simple búsqueda de la palabra “thrive” en Google, descubrimos que la primera entrada (al menos así me ha salido en mi búsqueda) es el sitio web http://www.thrivemovement.com. Movimiento Thrive, nada menos. Hummm… Que me recuerda esto… ¿Zeitgeist, tal vez? Tampoco quiero meter el dedo en la llaga, pero sólo hay que fijarse en el cartel: una señorita mostrando un sólo ojo (¿requiere explicación?) con una banda que inicialmente cubriría los dos (un símbolo de iniciación masónica), y levantando la banda de los ojos con los dedos en realizando un signo tradicionalmente masón (el signo de “OK”). La banda en si misma es una declaración de intenciones: “El mundo está despertando…”. Es evidente que el público objetivo de esta película son los que tienen esperanza en el cambio, no los que realmente han despertado. Tiene tela… No sé si requiere mucho más para darse cuenta de lo que pasa, pero en todo caso me parece que es bastante evidente a la vista de las pruebas. Ahora que cada uno saque sus propias conclusiones y demuestre tener sentido común. Si cualquiera de vosotros decide que la película es correcta y debe ser tomada en serio, bien, es tan respetable como cualquier otra opción. Pero se elija la opción que se elija, siempre ha de responsabilizarse uno de la opción elegida. Después no valen los lamentos. Lo bueno que tiene seguir el camino de auto-descubrimiento es que nunca decepciona.

PD: por cierto, el mismo título (thrive significa prosperar) ya te indica que quien ha ideado esta película tiene una idea muy materialista y cortoplacista del asunto. Creo que no deberíamos tener tanto interés en prosperar como en ser felices, para lo que no nos hace falta progresar tecnológica ni socialmente. Sólo nos hace falta ser nosotros mismos, con el Todo.

PD: Otros que se han dado cuenta del pufo (intentaré poner más)

http://elorodelosdioses.blogspot.com/2011/11/thrive-el-documental-no-les-parece.html