Una indignada, como lo estamos la mayoría (aunque incluso indignarse hay que hacerlo más relajado…):

Pero es que la ira y el enfado acortan la vida, y para relajar de tanta mala leche y estrés, aquí tenéis una versión especial del himno de la alegría de la 9ª de Beethoven, en una frecuencia de afinación distinta, más parecida a la usada en su versión original, alejado de las afinaciones actuales que, según los expertos al menos, son un horror:

Y para rematarla, un momento de relajación y concentración (que puede ayudar a vuestra meditación) con la frecuencia 432, la que se usaba antes para afinar la nota LA, siendo que ahora se usa la 440 (que también según los expertos es una aberración). No diréis que no hay variedad en la Revolución Interior…