Quiero expresar a continuación mis pensamientos sobre la crisis, cosa que hasta ahora no había hecho. Y es que a pesar de los pesares, para mi esta crisis es percibida, es decir, no es real. Voy a explicarlo a continuación y es importante que se cambie un poco el chip para entender todo esto porque aunque parezca mentira a mucha gente, la capacidad que tienen de manipularnos es extremadamente importante, y en momentos como este, donde además la gente tampoco usa bien la cabeza para discernir entre los problemas y las soluciones, ocurre tres cuartos de lo mismo.

Para empezar, me gustaría partir de una base que creo que es importante y en la que nos tenemos que poner de acuerdo: esta crisis no es aislada, sino que forma parte de un conglomerado de pequeñas “crisis” que forman parte de una crisis sistémica más global, que sobre todo nos está afectando desde inicios del siglo XX (aunque sus orígenes vienen de antes, ya que los bancos llevan provocando estos problemas desde al menos el siglo XIX). Y para entender esto hay que entender también la falacia de los “picos y los valles” que tanto cacarean los supuestos expertos económicos.

¿Qué son los “picos y valles” económicos? Esta teoría dice que en el transcurso “natural” de los procesos económicos, se generan “por si mismos” momentos de bonanza (donde fluye el crédito, cosa importante como aclararé a continuación), que son los picos, y momentos de freno económico y financiero (deja de fluir el crédito), también llamados valles. Así, a lo largo del último siglo podemos ver que la economía ha generado picos y valles más o menos acentuados dependiendo de las circunstancias. Ahora vamos a ver porque esto es una falacia y la razón por la que no existen los picos y valles más allá de la imaginación de los economistas.

La economía de corte capitalista en la que vivimos subsiste a través del crédito. La economía “va bien” cuando fluye el crédito desde los bancos a los ciudadanos y el estado. ¿Por qué? Porque el estado no tiene capacidad de generar su propio dinero. Aunque nos hacen creer que sí, en realidad es el Banco de España, que no es una institución de tipo público (no depende del estado), sino una agrupación de la banca privada del país, el que emite el dinero a petición del gobierno, de forma que este dinero no sale de la nada, sino que es un crédito que se solicita al Banco de España (que a su vez se nutre de los bancos privados, entre otras cosas), con los intereses que lleva aparejados. Todos los bancos centrales funcionan exactamente de la misma forma. Tienen forma de institución pública pero no lo son, y es la forma que tienen los bancos de controlar el flujo de crédito a los estados. ¿Por qué, diréis vosotros? Porque históricamente el estado ha debido dinero a los bancos y en un momento dado, la deuda era tan grande que estos llegaron al acuerdo con los gobernantes de que debían ser los que dirigieran las naciones pero sin que aparecieran directamente ligados a ello de una forma explícita. E inventaron la panoplia del banco central. En el caso de los ciudadanos, en los “picos” se les proporciona crédito, hipotecas y demás historias para que el dinero fluya, porque como acabo de indicar, el dinero no puede fluir sin crédito porque el estado no tiene la capacidad de crear dinero por si mismo. Así, en un momento dado el crédito deja de fluir y entonces descendemos a un valle, una depresión, que genera problemas económicos porque el activo financiero (el dinero-deuda) no fluye. Así, después se genera otro pico dejando fluir el crédito. La única variable en todo esto es cuanto va a durar cada pico y cada valle, pero nos ha de quedar clara una cosa muy simple e importante: las crisis NO SON NATURALES. Las crisis siempre son provocadas por los grandes bancos (a nivel internacional, y a nivel local por medio de los bancos nacionales) para conseguir un objetivo que por muy obvio que parezca en realidad no es nada trivial: durante los picos “siembran” (dan crédito) y en los valles “cosechan” (cobran los créditos y retiran el flujo de crédito), de forma que es en los valles donde obtienen sus beneficios directos. Esta crisis actual tiene el componente añadido de que además, dentro del poder y control que tienen en los gobiernos, han generado la posibilidad de que además de cobrar sus créditos, siendo que muchos de ellos los dan por perdidos por ser “tóxicos” como los llaman, sea papa estado quien pague por la crisis generada con dinero público. Es decir: sí o sí, nosotros tenemos que pagar lo que ellos han dejado de cobrar por los desmanes cometidos. Y esto, ¿por qué?

Resulta que esta crisis, tan inventada como las anteriores, tiene en nuestro caso un origen claramente conocido: en occidente, y especialmente en los USA, los bancos se dedicaron a crear hipotecas basura que eran impagables en su origen. En USA, esto tiene un componente esencial y propio que es muy relevante para entender esto. Mientras que en Europa todo el tema inmobiliario está mucho más regulado y controlado, en USA no. Allí la propiedad de bienes raíces puede pasarse de unas personas a otras como quien se traspasa un coche: yo te doy mi título de propiedad a cambio de dinero y desde ese momento eres el propietario. Además, no existe en general un registro federal de propiedad, con lo que no es posible hacer una asignación de uno-a-uno entre un propietario y un inmueble. Así, cuando los bancos daban hipotecas estúpidamente altas con las que no sólo te permitían pagar el piso sino comprarte un coche e irte de vacaciones y amueblar la casa, y cuando los inquilinos no podían pagar la casa, muchos de ellos se decidían por abandonarla, sin más, desapareciendo del mapa (recordemos que allí ni siquiera existe el concepto de DNI más allá del carnet de conducir), con lo que el banco se quedaba con una casa sin oportunidad de cobrar. Eso se convirtió en un activo “tóxico” porque claro, nunca se iba a cobrar. Pero son activos al fin y al cabo, así que los pusieron a la venta en una pirueta financiera que surgió en los noventa y que permitía vender activos en los “mercados internacionales”. Es decir, un banco español puede comprar activos financieros de un banco estadounidense como nosotros vamos a comprar el pan. Bien, pues los bancos USA pusieron esos activos tóxicos en movimiento sabiendo lógicamente que nadie iba a cobrar nunca, excepto ellos al venderlos, quedando siempre un pasivo negativo de remanente. Y eso, ¿se hizo por avaricia? No. Se hizo para crear el clima de tensión que estamos viviendo actualmente, que permite imponer, como veremos luego, medida anti-sociales y neo-liberales de calado profundo en las sociedades. Aquí en España nos afectó de la siguiente manera: al comprarse los activos tóxicos, estos generaron en los bancos un agujero descomunal, y de hecho, siguieron circulando durante un año hasta que finalmente ya nadie los quiso comprar. ¿Resultado? Por pura lógica, los bancos dejaron de dar crédito porque aunque pueden hacerlo con una gran libertad, para poder dar crédito como mínimo tienen que tener unos activos propios que avalen esos créditos. Como generaron un agujero increíblemente grande, dejaron de suministrar créditos e hipotecas, al tiempo que ahogaban a los ya hipotecados con los intereses y el famoso euribor, estupidez más grande que hayamos permitido a los bancos jamás. Todo eso generó la avalancha imparable que hemos vivido estos cuatro años y que ya conocemos, por lo que no voy a profundizar en ello.

Fijaros en que “fácil” (para ellos, claro) es generar una crisis internacional. En realidad, tal y como está estructurado el sistema capitalista, generar crisis en él es casi trivial. Es muy fácil, y no sólo con el crédito. Es con toda probabilidad el sistema más endeble (para nosotros, no para ellos, claro) que podemos asumir económicamente. Insisto, y siempre lo hago, que capitalismo no es igual a libre mercado, aunque el capitalismo ha vivido relativamente bien en un entorno de libre mercado, pero puede existir sin muchos problemas en entornos no de libre mercado como el chino. Porque capitalismo significa, simplemente “amasar capital”, es decir, bienes y servicios, que luego pueden comprarse o venderse. Pero al final, la crisis no existe porque si. De forma natural, no existen las crisis. El que nos hayan vendido esa moto y la hayamos comprado no significa que sea cierto. Pero voy más allá: la crisis, como tal la estamos viviendo, no existe. Es percibida. No es la crisis lo que nos está dejando sin empleo, lo que está cerrando las PYMEs, lo que está recortando los beneficios sociales y culturales. La crisis no ha sido más que la excusa para que los neo-liberales hayan conseguido imponer por fin sus tesis esclavistas a la sociedad. Os invito a leer el artículo de la Wikipedia sobre el llamado “Consenso de Washington“, donde a principios de los 90 se perfilaron los objetivos neo-liberales para las décadas venideras, y que han ido materializándose punto por punto. Como puede verse, no han perdido un minuto estos chavales.

Amigos y amigas, entended esto desde la perspectiva correcta (siempre es un problema de perspectiva): los problemas que tenemos y tendremos en el futuro no han sido producto de ninguna crisis. La crisis sólo ha sido la excusa. Se ha llegado a decir, de forma desvergonzadamente astuta, que esta crisis era peor que la del 29, cuando ni siquiera nos asomamos a un bordecito de lo que fue aquella crisis. Pero como con la gripe A y otras zarandajas, intentan siempre llevarnos al redil de forma idiota, y nosotros vamos como corderitos. Hoy día hay múltiples mecanismos que impiden que pase lo del 29, pero lo que sí que va a ocurrir es la imposición de políticas, leyes y medidas de todo tipo cuyo objetivo es esclavizarnos y llevarnos a un nuevo orden mundial, como de hecho múltiples figuras de la política, la cultura e incluso la religión nos llevan anunciando desde hace 20 años. Y será entonces cuando sentiremos la crisis de verdad, porque ya no será una crisis económica, será una crisis existencial, y a no ser que hagamos algo al respecto, esa será la definitiva. No dejéis que os envenenen con sus mentiras (la huelga es otra mentira más: podéis protestar, pero el día que yo os diga y como yo os permita). Sois seres superiores y podéis sobreponeros a ello. Sólo tenéis que quererlo.

ACTUALIZACIÓN:

Me he encontrado este vídeo, buenísimo…