Sólo os quiero invitar a que escuchéis esta obra inédita recién grabada de Mozart. Independientemente de su de sobra conocido talento (se cree que fue escrita en su época pre-adolescente, con unos 11 años), lo único que se puede decir es que si podemos decir algo sobre la música es que Dios está en ella. Disfrutadla cómodamente porque te hace vibrar de una forma superior.