Somos espíritus hermanos, cuidemos siempre unos de otros.

Ana nos aporta esta denuncia de un caso que, por muy inocentes que queramos ser, huele a podrido por todos lados. A parte de dar mi opinión, no voy a decir más que invitaros a leer este artículo del Heraldo de Aragón:

Sacrificios sin sedación y animales vivos en el congelador en la antigua perrera

Me he expresado siempre no como un defensor de los animales, sino como un defensor de nuestra igualdad y equivalencia con ellos. Yo no veo a ningún otro ser vivo de forma diferente a cualquier humano, creo que todos los seres de este planeta somos interiormente iguales y tenemos los mismos derechos y privilegios por ser lo que somos, maravillosos seres de energía. Cualquier maltrato a un ser vivo de cualquier tipo y categoría es un maltrato a todos los demás, incluidos nosotros. Somos responsables de la realidad que creamos y por tanto, de hasta que punto hay individuos que pueden ser la encarnación del mal en este mundo. Más allá de eso, es evidente que el propio sistema está en connivencia que estos hechos (esto puede desprenderse de la atenta lectura del artículo y de como la autoridades pasan como de comer mierda de todo este asunto). Nosotros como individuos debemos ser los que peleemos, no ya por lo derechos de nadie, sino porque aquellos que no pueden defenderse ni gritar tienen igualmente derecho a hacerlo, aunque tenga que ser otro el que lo haga. Yo desde mi humilde tribuna pongo mi granito de arena, pero… ¿Tú qué harás?