Sólo quería realizar una pequeña reflexión personal sobre lo que algunas personas del entorno “antisistema” están haciendo al respecto de las noticias políticas y económicas nacionales e internacionales. Sin entrar en el detalle de si se tiene más o menos razón (no dudo que lo que se dice es cierto), tengo una idea más que aproximada y certera de que a quien se le está haciendo un favor siendo tan catastrofista es al propio sistema.

Es conocido por los habituales del blog que soy defensor de la idea del uso de la teoría del conflicto por parte del sistema elitista. Problema-Reacción-Solución como máxima imprescindible para el manejo del borreguío humano. Y precisamente por esa razón creo que hacemos un flaco favor a nuestros conciudadanos resaltando hasta la saciedad los (sin duda importantes, no lo niego) problemas (reales o aparentes, que eso también hay que tenerlo en cuenta) que nos rodean constantemente, porque eso genera un estado de expectación, temor y desidia que, a la postre, interesa al sistema. Cuanto más miedo tenga el populacho, más fácil es de manejar (además de que peor será su calidad de vida) y, por tanto, más controlado y sojuzgado estará. Las personas con miedo no se defienden, se acuclillan en posición fetal y esperan a que alguien los salve. Se convierten en niños pequeños fácilmente manipulables. Y así estamos.

Quiero decir a los compañeros correligionarios antisistema que por favor, no le hagan el juego al sistema que dicen rechazar. Debéis comunicar a los ciudadanos valentía, amor y compasión. Paciencia y fuerza. Que las cosas están mal, ya lo sabemos, y los mass-media ya se encargan incesantemente de hacérnoslo saber. Pero por eso mismo nosotros debemos jugar la carta contraria. Hacer ver que por muy mal que vayan las cosas, nosotros debemos ser auto-suficientes e independientes, y que tenemos la habilidad (oculta para la mayoría, y por eso hay que sacarlo a la luz) de superar todas las dificultades y hacerlo juntos, que de todas formas es la única forma de conseguirlo. A todos os digo que no hagáis más el canelo.