Una de las consecuencias de tanto pensar en ideologías y religiones es que llegas a conclusiones sorprendentes. Después de leer una buena cantidad de textos y contenidos diversos al respecto de la religión históricamente hablando, me percaté de que había una sucesión lógica de acontecimientos en las religiones monoteístas que sinceramente llegan a preocupar un poco. Hagamos un breve repaso:

> Culto a Atón
> Culto a Yaveh
> Culto a Cristo
> Culto a Alá

A continuación explico lo que quiero decir. A estas alturas de la vida, es más que evidente que la religión de los judíos es básicamente el culto a Atón transformado en contacto con los cultos a Baal. Aunque hay quien acusa a esta teoría de falsa por fechas, teniendo en cuenta que la historia oficial es básicamente falsa, no me parece incorrecto hablar de modificar un poco los tramos históricos. El que quiera discutírmelo que lo haga, que con mucho gusto entro al trapo. La cuestión es que el judaísmo no es la primera religión monoteísta como durante siglos se nos ha hecho creer. Akenatón estableció el primer culto real a un solo Dios bastante tiempo antes de que los judíos pudieran llamarse un pueblo siquiera. La salida de los judíos de Egipto (es decir, la salida de los últimos adoradores de Atón cuando el faraón murió, cuyo recuerdo fue casi borrado de la historia egipcia, y no el famoso éxodo que se nos ha contado) y su contacto con los auténticos pueblos semitas originales (y su culto a Baal) originó el culto a Yaveh que conocemos hoy en día. Mientras que Atón era un dios bueno y bondadoso con sus fieles, tras el cruce con Baal, Yaveh resultó en un ser vengativo y terrible. Esto que digo está apoyado en la sucesión de acontecimientos (es fácilmente rastreable en libros y artículos, lamentablemente la mayoría en inglés), pero claro, si decidimos saltarnos la historia oficial, cosa fácil si ya sabes como está manipulada, pero no para el neófito. Por eso quiero hacer una aclaración en este sentido, continuando con lo dicho en este párrafo.

Cuando Amenhotep (mejor conocido como Akenatón) estableció el culto a Atón, el único dios, todo fue bien hasta que se le fue la pinza y quiso obligar a la destrucción del resto de dioses, lo que lógicamente molestó a la mayoría, ya que lo que en principio parecía ser una veleidad del monarca pasó a afectar a millones de personas. Cuando Akenatón murió, dejó tras de si una religión y miles de seguidores, que fueron automáticamente perseguidos, ya que de hecho, el mismo recuerdo de Akenatón y su familia fue casi borrado de la historia egipcia, tan violados se sentían los contrarios a Atón, fundamentalmente sacerdotes y la élite aristocrática. Todo volvió al politeísmo de toda la vida, pero los seguidores de Atón fueron condenados al ostracismo. ¿Os suena la historia? Sí, se asemeja enormemente a la historia del éxodo bíblico. La Biblia, como todo texto histórico, ha sido manipulado y cercenado múltiples veces para adecuarlo a la historia oficial, y por supuesto, esa historia, estando los seguidores de Atón fuera de Egipto, tenía que ser totalmente trasgresora con los egipcios, que los habían maltratado y expulsado. Se llevaron de paso consigo un regalito, el arca, que por ejemplo estudiosos como Nassim Haramein sostienen que era un artefacto con el que, posiblemente, se pudieron construir las pirámides. De ahí que el faraón quisiera perseguirlos, no porque se fueran (él encantado, eran unos proscritos), sino porque se llevaban un artefacto totalmente fundamental para ellos. Con el artefacto abrieron el mar rojo y pasaron, destruyendo después a los soldados egipcios tras de si al cerrar las aguas. Cuando relaciones todos estos puntos, la historia comienza a cobrar un sentido totalmente novedoso. Al llegar a la “tierra prometida”, usaron el arca para destruir todo a su paso (a ver, ¿¿¿alguien todavía se cree que destruyeron ciudades amuralladas completas CON TROMPETAS??? Como mucho les darían dolor de cabeza, pero poco más…), y establecieron su reino en el Levante occidental. Allí se encontraron fundamentalmente con los filisteos, que adoraban a Baal (Baal Zebub, curiosamente se llamaba), y mezclaron tradiciones y culto hasta formar el judaísmo que conocemos hoy día. Hay que destacar que los judíos eran (no digo que son, por razones que no trataré en este artículo) hebreos, pero no todos los hebreos eran judíos. De hecho, se tenían bastante tirria unos a otros. Las famosas tribus de Israel eran un compendio muy heterogéneo de las cuales desaparecieron la mayoría y algunas se integraron en el entorno judío, como los levitas.

Cuando el primer cristianismo gnóstico apareció en Alejandría por parte de judíos proscritos (que volvieron al hogar), se quiso retomar el culto a Atón mezclado con el esoterismo egipcio (culto a Horus), lo que dio lugar a la idea del Dios-Cristo resucitado, que sin embargo fue totalmente adulterado por la Iglesia con el paso de los siglos, hasta lo que conocemos hoy en día. Y por último, el cristianismo tuvo su versión árabe en el islam, adaptando al Dios único en Alá junto con las costumbres y tradiciones bereberes y arábigas. Y ahí se acabó la cosa. En aproximadamente 2.500 años surgieron cuatro religiones aparentemente distintas que en realidad se iban sucediendo una tras otra, y la cosa se paró hace 1400 años. Parece que habíamos llegado a la cúspide de las religiones monoteístas. Pero como voy a explicar a continuación, no puedo estar de acuerdo con eso.

Uno de los objetivos del sistema siempre ha sido el control total y absoluto de las personas, y para alcanzarlo, es necesario controlar también la religión. Durante bastante tiempo ha sido así. Los estados han tenido sus religiones oficiales, y cuando la religión molestaba, se creo el agnosticismo y el ateísmo como nuevas formas religiosas sin Dios. Si a alguien le queda duda de que el ateísmo es una religión, sólo hay que observar que sus seguidores básicamente hacen lo mismo que todas las religiones hasta la época: yo soy bueno y tú eres malo. La única diferencia es que en vez de decir que los demás dioses son los malos, directamente dicen que no hay dioses que adorar, y al ser todos malos, se llega al nihilismo religioso máximo. Pero ser nihilista no significa que no creas en algo: simplemente crees que no hay dioses. Es una creencia como cualquier otra.

Dado el despliegue de creencias y descreencias realizado hasta la fecha, parece mentira que aún así sea posible que el sistema lo siga intentando con la religión. El problema principal de las religiones que se han usado hasta ahora es que une a la gente de forma poderosa y planta fuertes creencias en la mente de los individuos, una moral y una ética. Y eso, obviamente, no es factible para el sistema. Hasta el ateísmo hace eso. Así que había que contraatacar con lo más nuevo y mejor en materia religiosa: la new age.

La new age viene persiguiéndonos desde mitad del siglo XIX. Los teosofos nacieron precisamente para dar carta de naturaleza a lo que tenía que convertirse en la religión del sistema global. El sistema persigue que todas las personas del mundo tengan la misma creencia, y para ello hay que salvar el handicap de la multitud de religiones existentes hoy día. ¿Que cómo se hace eso? Bueno, la manera más fundamental es hacer un batiburrillo de las religiones más importantes y presentarlo como una corriente espiritual. Como ya indiqué en otro artículo, la espiritualidad es algo contrario a la religión. Pero al igual que las religiones, la new age presenta la espiritualidad de manera manipulada para hacerla ver como la mejor manera posible de espiritualidad. Mientras que las personas religiosas entienden la espiritualidad como la persecución de la felicidad elevada en  la esencia de su dios, la new age lo presenta de forma más agnóstica, budista si se quiere, pero no por ello más real: se usa la idea del dios interior, pensamiento elevado espiritual, para generar a su vez la idea de que ese dios interior es un seguidor de otro dios a mayores. Pero si esto fuera simplemente así, entonces sólo tendríamos un intento de religión más que no tendría muchos adeptos. Y ahí es donde entra la fusión con otras religiones: los maestros ascendidos. Estos seres, que a la sazón son conocidos por todos (Jesucristo, Buda, Zoroastro, Confucio, Mahoma, etc…) serían representantes del “verdadero dios”, y habrían venido hasta aquí para prepararnos para la verdadera venida del dios supremo: Maitreya.

Pero es que hasta esto hay que entenderlo bien. Estos teosofos no eran tontos ni nada. Resulta que el colega este, Maitreya, es nada menos que el sucesor de Buda, así mecionado por él antes de morir. Casi nada. Así, el tal Maitreya tendría que venir al mundo pregonado por estos maestros ascendidos, de forma que todas las formas religiosas actuales serían falsas, como una preparación para la llegada del verdadero dios. Así se cierra el círculo: todas las religiones no eran más que un ensayo para la verdadera religión global. Os lo digo en serio: cuanto más investigo a esta peña más me sorprenden. Su capacidad de inventiva es sin lugar a dudas encomiable.

Por supuesto, aquí no se acaba la cosa: coincidiendo con el 2012 y toda la parafernalia esta, llevamos años aguantando a las patrullas espaciales, a los pleyadianos y a no se cuanta peña más diciéndonos que nos van a salvar y que están aquí para cuidarnos. Se han convertido en los últimos ídolos de la new age como los mensajeros cósmicos que nos salvarán de las catástrofes que están por venir. Más miedo irreflexivo para jodernos los chakras. Todos estos personajes están relacionados entre si, y una de sus relaciones es el famoso Blue Beam (como ya comenté en este artículo), de forma que se nos aparecerán, en cada punto del planeta uno distinto, todos los grandes maestros espirituales conminándonos para que olvidemos las antiguas religiones y sigamos al verdadero señor creador de todas las cosas, Maitreya. Puede que incluso cambie el nombre, pero eso no cambia lo fundamental: que nos van a intentar meter otro gol, y mucho me temo que lo van a conseguir. Teniendo un solo gobierno mundial, un solo ejercito mundial, un solo banco mundial y una sola religión mundial, todo estará bajo su único control y no habrá salida posible. ¿Qué son capaces de hacerlo? Sí ¿Qué lo lograrán? No lo sé, pero en todo caso, intentarlo lo van a intentar. De momento ya han conseguido confundir a mucha gente con una falsa espiritualidad de chichinabo que les aleja del verdadero dios, que son ellos mismos. No necesitamos buscar a dios a ningún sitio porque está dentro de nosotros. No hay otro dios que nosotros mismos, y el que os diga lo contrario está mintiendo como un bellaco. Mientras sigáis buscando fuera de vosotros la verdad, nunca conseguiréis encontrarla, y eso precisamente es lo que quieren.

Ya por último me gustaría terminar con una reflexión. Como en tantas y tantas cosas en esta vida, la perspectiva correcta es la mejor. La cuestión es que, como indicaba en el artículo anterior, el sistema usa el conflicto para separarnos y debilitarnos. Al generar una religión que es en realidad conflicto de varias y que no tiene una moral y una fe claras y definidas, algo perfecto para atraer a los que están justamente descontentos de las religiones convencionales, se genera un prosélito confuso, indigno, que en realidad cree tener fe en algo pero no cree en nada. Alguien en esas circunstancias es altamente manipulable y su mente puede configurarse de muchas formas diferentes. Por favor, si eres creyente, sigue tu fe, porque aunque no estoy de acuerdo con ello, creo que es la mejor manera de no caer en esta maldita trampa. Los que seguimos la espiritualidad no religiosa (incluida la new age) debemos luchar por delimitar adecuadamente todos los aspectos de nuestras creencias porque han sido altamente manipulados para convertirlas en la religión mundial. A los ateos no les digo nada porque poco hay que decirles, excepto que no caigan en más falacias intelectuales de lo que ya lo hacen. Y a los que han caído de una forma u otra en esta trampa, les pido que reflexionen y se den cuenta de que están siendo controlados exactamente lo mismo que el resto, sólo que creen ser libres. Y en esto, o estamos todos juntos o todos juntos vamos a terminar por el sumidero. El que avisa no es traidor.