Lamentablemente vivimos en un mundo relativo en el que todo puede relativizarse, y esa es una de formas en que la élite nos manipula. La conspiranoia, al vivir en un medio neutro en el que no hay una diferencia esencial entre lo demostrado y lo demostrable, es un caldo de cultivo ideal para desinformar y manipular a la gente que tiene una creencia (no conocimiento) de que algo va mal y tiene “esperanza” (terrible concepto) de que las cosas pueden cambiar. Una prueba de ello es esto que me acabo de encontrar y que os inserto más abajo. Pero primero quiero hacer una breve explicación de porqué el vídeo es falso, y la verdad, es muy fácil demostrarlo.

El vídeo habla de la teoría del geocentrismo, es decir, aquello que ya se suponía negado de que la Tierra es el centro del Universo (físicamente hablando, claro está). Cuando lo veáis, intentad no suspender vuestra razón y analizad cada palabra. El problema es que si intelectualmente no se tiene una preparación mínima científica es fácil conseguir que los demás piensen lo que nosotros queremos pensar. Precisamente en este vídeo en YouTube han desactivado los comentarios porque es tan fácil de desmontar la teoría que hasta un niño de 11 años podría hacerlo.

Se dice entre otras cosas (la mayor parte del vídeo en realidad sólo es una diatriba “nosotros tenemos razón, los demás no” y cansa bastante, pero yendo al meollo…) que no es posible que la Tierra se mueva sobre su eje o sobre cualquier otro eje (el solar, por ejemplo), porque nosotros notaríamos el movimiento. Bien, para desmontar esto no hace falta ni siquiera ir a la física matemática, con la mera experiencia cotidiana vale: si vais montados en un vehículo a una velocidad y aceleración constantes (como se supone que viaja la Tierra), si fuerais con los ojos tapados y no vierais el movimiento del vehículo, no notaríais en ningún momento que el vehículo se mueve. Sólo cuando este acelera o desacelera, notáis un pequeño movimiento que indica que ha cambiado el estado de la aceleración. Esto se nota incluso mejor en un tren. Si habéis viajado en el AVE, por ejemplo, habréis notado que durante el viaje la mayor parte del tiempo no sentís ningún tipo de cambio en vuestro cuerpo, y sólo durante los acelerones y desacelerones sentís el cambio de estado. Esto de hecho puede experimentarse también incluso corriendo o andando, donde si conserváis la aceleración notaréis que de hecho, todo es estacionario y la sensación de estatiticidad es permanente. Esta es una ley física que indica que un cuerpo estacionario en un cuerpo en movimiento lleva la misma velocidad (sea esta cual sea) que el cuerpo contenedor, de forma que dentro del cuerpo contenedor todos los objetos permanecen estacionarios a la misma velocidad que el cuerpo contenedor. Si la aceleración del cuerpo contenedor varía de forma positiva o negativa, los cuerpos contenidos, al estar en estado estacionario, notarán el cambio y se adaptarán a él. Por eso, si la Tierra gira siempre a la misma velocidad, nosotros JAMAS notaremos que se mueve, ni tampoco la atmósfera, como se justifica en el vídeo, ya que la atmósfera es un cuerpo dentro del cuerpo principal (la Tierra no es sólo el cuerpo físico esférico, sino todo lo que lo acompaña) y por tanto se moverá, como nosotros, a la misma velocidad que la Tierra. Esta es la razón por la que cuando sacamos un cuerpo fuera, como un satelite o una estación espacial, ese cuerpo tiene que equipar un corrector de trayectoria, porque si no lo llevara, esa trayectoria quedaría automáticamente desfasada respecto a la rotación de la Tierra. Que a estas alturas haya que explicar esto me parece cuanto menos irrisorio, si no preocupante…

Pero hay más. Se habla también de que la Tierra no se mueve porque, según su “teoría” (por llamarlo de alguna forma), si lanzamos un proyectil desde una dirección a otra, oeste a este, más concretamente, que es la dirección del “supuesto” movimiento de rotación, estos proyectiles deberían sumar velocidad y si lo lanzamos en dirección contraria, deberían restar velocidad. Aquí se usa una ley física muy conocida y de la cual hay vídeos de sobra que permiten comprobarlo, como aquellos en que se lanza una pelota desde un vehículo a velocidad constante y se ve como si se lanza en el mismo sentido de la marcha del vehículo, el proyectil va más deprisa y si se lanza en sentido contrario, va más lento. ¿Por qué? Esta ley física dice que cuando un cuerpo es lanzado desde otro cuerpo, sus velocidades se suman. Si lanzas el proyectil en el mismo sentido de la marcha del vehículo, la velocidad de ambos se sumará. Pero si lo lanzas en dirección contraria, también se sumarán: la velocidad del cuerpo lanzado, al ir en dirección contraria a la del cuerpo lanzador (es decir, en velocidad “negativa” a la del lanzador), deberá ir a más velocidad que el cuerpo lanzador para conseguir resistir y superar la velocidad del lanzador, de manera que se demuestra que si lanzas una pelota con la mano desde un coche en dirección contraria, la pelota parece que no supera más que un par de metros, mientras que si lo haces en dirección contraria, parece ir mucho más lejos. Sólo si pudiéramos lanzar la pelota a más velocidad que el coche podríamos conseguir superar la aceleración de este y por tanto, llegar más lejos (siempre en dirección contraria). Bueno, pues a pesar de usar esta teoría con mucha habilidad, no parecen caer un un detalle: estacionariamente, el cuerpo lanzado parte del lanzador, pero una vez lanzado, ya son dos cuerpos independientes, con lo que el cuerpo lanzado ya no acompaña la velocidad del lanzador, sino que tiene su propia velocidad y es cuando se suman ambas. Mientras el cuerpo el cuerpo lanzado no sea lanzado, irá a la misma velocidad y no notará el movimiento del lanzador. Pero parece ser que hay que saltarse esta regla para creer en su versión: ellos dicen que si tu lanzas un proyectil con un cañón, por ejemplo, debería ir más deprisa de este a oeste que de oeste a este (dirección contraria), y eso no ocurre. ¡Claro que no! Porque el proyectil, así como el cañón… ¡Están dentro de la Tierra! Son objetos que acompañan a la tierra y por tanto SIEMPRE van a lanzar el proyectil a la misma velocidad (esto partiendo de que el movimiento del aire fuera nulo, claro). Podéis hacer la prueba vosotros mismos: en un coche, lanzad una pelota al final del todo y que os la devuelvan; la pelota siempre irá a la misma velocidad dentro del coche, pero la inercia dentro del vehículo es cero. Este experimento que dicen en el vídeo se tendría que haber hecho lanzando el proyectil hacia afuera para ver que ocurre… ¡Oh, wait! ¡Si ya se ha hecho! Cada vez que se lanza un cohete al espacio exterior, el cohete no tiene que gastar tanto combustible porque tenga que superar la gravedad… ¡Si no para vencer la velocidad inercial del planeta! Tiene que conseguir más velocidad que la Tierra para escapar de su velocidad inercial, porque si no, siempre caerá dentro (esta vez sí, por la gravedad).

Pero aún queda otra. Veréis (en la mitad del vídeo “interesante”, porque el resto es paja pseudo-religiosa-filosófica) que esgrimen (esta se la peor demostración que he visto nunca) que la Tierra está quieta y que todo lo demás se mueve a su alrededor porque si hacéis un típico efecto fotográfico de cámara fija con el obturador abierto durante un tiempo de exposición, se ve como las estrellas tienen una trayectoria circular alrededor nuestro, dejando una estela. Estos vídeos, de los que se repite varias veces el mismo, sólo demuestra una cosa: que algo se mueve. Pero no podemos saber, de forma racional, qué es lo que se mueve: si la Tierra o las estrellas. De hecho,  intuitivamente, esto sólo demuestra que las estrellas están fijas y la Tierra se mueve. ¿Por qué? Porque la punta de la estela siempre parte del mismo punto, y permanece fija en ese punto durante toda la exposición, lo que demuestra que es un elemento estacionario con respecto al objeto que se mueve. Si fuera al revés, la punta de la estela (como en los con-trails de lo aviones a reacción) se movería junto con el objeto a cierta distancia. Pero no es así. Sólo con esto, la prueba ya no vale para nada, pero además, podemos decir otra cosa: el eje en el que se ve que se mueven las estrellas no es la estrella polar (semejante barbaridad), que ni siquiera está situada en el eje terrestre, sino el propio eje de la Tierra, que genera ese movimiento vorticial que se ve en el vídeo. En fin, lamentable…

Como conclusión, simplemente decir que este vídeo es basura. El problema, como siempre, es que la mayoría de los que lo ven no tienen unos conocimientos físicos básicos suficientes para comprender los procesos que ocurren durante el movimiento (que se aprenden más o menos en los últimos cursos de primaria o EGB como en mis tiempos) y por tanto, colar este tipo de argumentos falaces es sencillísimo. Me he decidido a escribir el artículo en cuanto lo he visto porque sinceramente, me parece una demostración demasiado chabacana de como intentan desinformarnos de cosas tan importantes haciéndonos creer que es en nombre de nuestra liberación como seres humanos. Hay ahí fuera muchas cosas que son mentira, ya lo sabemos, y que tenemos que aprender a entender qué ha pasado de verdad, pero esta no es una de ellas. Es evidente que no podemos demostrar ni que la Tierra se mueve ni que no se mueve, desde nuestra perspectiva subjetiva terrestre, pero desde que tenemos satélites en el exterior sabemos que la teoría heliocéntrica es correcta, y negar esto es retroceder siglos en un mínimo conocimiento de nuestro entorno. Pero una cosa que me ha llamado realmente la atención es que niegan el heliocentrismo porque nos hace “insignificantes”… Parece ser que no sólo hay que demostrar que la Tierra es el centro del Universo sino que además eso demuestra que somos más importantes… ¡Cuanto cristiano radical hay por el mundo! Nosotros somos igual de importantes seamos el centro del Universo o no (de hecho, en realidad lo somos, porque el Universo es infinito al menos por lo que sabemos, y por tanto, todos y cada uno de nosotros somos el centro del Universo), pero parece ser que en la eterna lucha dualista bien-mal, hay que dejarlo muy, muy clarito… Os dejo con el vídeo para que paséis un rato entretenido descubriendo estas y otras falacias…