Sorprendente y poco habitual entrevista de Sánchez-Dragó a Mario Conde, donde este último se abre como una flor mostrando su alma. Podrán tenerse muchas opiniones sobre el personaje, a favor y en contra, pero que, como resulta evidente en este diálogo (como hacía ya tiempo que no veía en TV), es alguien con una riqueza interior y un conocimiento de lo místico y lo esotérico envidiable para la mayoría… Disfrutad sus palabras, aunque confundan…

(Probablemente una de las mejores frases de la entrevista sea esa que dice que el gerundio es el tiempo verbal que no tiene principio ni fin… Seamos pues, gerundios…).