Hoy sólo quería hacer una pequeña reflexión que llevo rumiando algunos días atrás y que me lleva preocupando desde hace no ya meses, sino años: existe una “banda” de conspiranoicos que sinceramente me están empezando a molestar, personalmente hablando. No porque me molesten a mi como individuo, sino su actitud y su forma de afrontar una supuesta “conspiranoia” que además, como he podido constatar en varias ocasiones, es fácilmente rebatible. Ni siquiera se dignan en comprobar las informaciones y las meteduras de pata son inmensas en ocasiones, hasta anacrónicas en muchos momentos. Naturalmente no quiero dar nombres, pero con la descripción que os voy a dar a continuación, seguro que sabéis de más de uno y más de dos que siguen esta línea.

Hay “conspiranoicos” y conspiranoicos. Puede que no esté intelectualmente de acuerdo con algunos de los postulados de lo que podríamos llamar “gente seria” de este medio (tipo José Luis Camacho o David Parcerisa, por poner dos ejemplos), pero para mi tienen cualidades que hacen que tengan al menos un cierto grado de respetabilidad, como que son educados, informan de lo que saben o creen saber y no infrigen las mínimas normas de decoro que exige comunicar información, y más en cosas tan sensibles como las “alternativas” o “anti-sistema”. Parcerisa me parece alguien bastante coherente y tiene detrás un bagaje intelectual que delata que lleva mucho tiempo en esto (recomiendo su serie sobre los Anunnakis en YouTube y la nueva serie que está realizando, realmente interesante), y J.L., aunque tiene sus momentos bajos, también es alguien que me parece digno de escuchar. Pero luego están los “conspiranoicos”. Insistentemente se dedican a usar expresiones como “borrego matrix”, a insultar a los dormidos porque, precisamente, están dormidos, como si intentaran ser un acicate que a base de ostias despierte al común. Los llaman “idiotas”, “atontados” y otras lindezas de ese tipo (como si los dormidos fueran culpables de serlo y estuvieran muy a gusto siéndolo). El problema fundamental es que estos individuos, que luego hacen vídeos ocasionalmente infumables con tantos fallos que cualquiera con el ojo entrenado pilla los defectos al vuelo, creen saber realmente de que va todo esto. Son “despiertos”, entre comillas, gente que cree haber dado con la verdad cuando en realidad no ven más que una parte del asunto, y creen saber más que los demás. Su mapa mental es sólo un poco más amplio que el de los dormidos, y su perspectiva, contaminada por múltiples auto-engaños y tergiversaciones y malos entendidos, que da lugar a que encima, pretendan ser maestros de nada cuando aún son alumnos de casi todo.

Respeto el libre albedrío y la libertad de cada uno de hacer lo que crea conveniente con su vida, pero mientras no afecte a los demás. Sinceramente me molesta que insulten y se regodeen de la desgracia de los dormidos, que ignorantes de todo, viven vidas totalmente ausentes, “zombies”. Son mis hermanos espirituales e insultarles a ellos equivale a insultarme a mi. Llamar “borrego matrix” a alguien que no puede defenderse es como mínimo de cobardes y crueles. Usan palabras altisonantes y al mismo tiempo expresiones que dan aspecto de saber de lo que están hablando e impresionar al “borrego matrix”, mientras ellos mismos en los vídeos llegan a tener paradojas insalvables con auténticos errores de cálculo y fallos mitológicos de calibre.

Simplemente quería desahogarme. Simplemente quería deciros que, por favor, sepáis lo que sepáis y estéis más dormidos o despiertos, hay una regla que es vital si queréis realmente ser “despiertos”: respetad al projimo como a vosotros mismos. Si vosotros sois dioses, ellos también. Que no se os olvide.