La flor de loto es un símbolo del despertar espiritual y la adquisición del conocimiento superior

La flor de loto es un símbolo del despertar espiritual y la adquisición del conocimiento superior

Respeto la idea de que hay que extender la verdad por el mundo. No sólo la respeto, sino que la comparto. Ahora, lo que no comparto con mucha gente, por las razones que voy a dar a continuación, es la forma de hacerlo. Existen dos perspectivas en este sentido: por un lado, existe la idea de que dando un montón de información a la gente y explicándole todo como si fueran niños pequeños es suficiente. Yo, sin embargo, creo que de hecho esa es la forma más ineficiente de conseguir el objetivo de “despertar”. Tal vez porque para empezar, es posible que defiramos en la idea de lo que es “despertar”. En mi camino a la luz, me he encontrado con muchas personas que se auto-denominan “despiertas” y que realmente lo único que han conseguido es, como mucho, darse cuenta de que viven en un mundo más bien desastroso, y eso les fastidia, con toda razón. Pero no son realmente despiertos. Son los típicos que luego gustan de ir a manifestaciones, protestas, sentadas… Son gente dada a seguir el conflicto con el sistema, para poder decir que “esta boca es mía” sin pararse a pensar que, en general, esas acciones o bien de hecho están en muchos casos controladas por el sistema o alimentan al propio sistema. Como ya he explicado varias veces, el sistema funciona en base al conflicto. Si se le da conflicto, simplemente se le está alimentando, justo lo que me parece que no debería hacer un auténtico anti-sistema (y un despierto sólo puede ser anti-sistema).

Luego están aquellos que además de darse cuenta de que viven en una Matrix, se han preocupado por entender que hay detrás de la Matrix. Son la gente que han conseguido alcanzar un cierto autoconocimiento y han captado la información suficiente de la realidad como para percatarse de como funciona, aunque sea parcialmente, el mundo. Para dar este paso hay que ir más allá de la mera percepción del mundo físico, que es lo que les pasa a los del párrafo anterior. Pero eso no significa que hayan dado el paso siguiente, que es el de comprender quienes son realmente y tener una visión más completa del mundo real en el que vivimos, del Cosmos. Estas personas tienen todavía unas lagunas espirituales e intelectuales (que pueden llegar a rellenar con el tiempo) que les impide ver que con dar información a la gente no vale para despertar, por las razones que expondré a continuación. Estas personas van por el camino correcto, pero aún les queda trecho.

Una cosa que se comprende llegado a un cierto nivel es que la visión que tenemos del mundo “real” es incierta, y totalmente fuera de lugar. El mapa mental. A medida que se van escalando posiciones o niveles desde el punto de vista energético (o espiritual, porque el espíritu no es más que básicamente energía, y los niveles en si son energéticos), el mapa mental se va ampliando sucesivamente permitiéndonos ver más posibilidades y comprender cosas que antes eran incomprensibles. Sobre todo, el mapa mental nos permite ver otras perspectivas vitales, y de otros tipos, que enriquecen enormemente nuestra vida a cada paso. Cada vez que se sube de nivel, el mapa de multiplica. Quiero destacar esto porque es importante: subir de nivel implica abrir nuevos pliegos del mapa que permite tener una mayor visión de conjunto de todo el asunto, espiritual o físico. Nos permite comprender mejor y en mayor medida cosas que antes nos parecían extrañas y sin sentido, como los comportamientos, las acciones y las direcciones de las personas o las cosas en el mundo. Otra cuestión es que una vez abierto el mapa, tienes que investigarlo, descubrirlo, porque sólo con tenerlo abierto no vale. Supongo que todos habéis tenido la sensación mirando un mapa (y con tecnologías como Google Maps esto pasa aún más) en que cuanto más os fijáis en un detalle del mapa más descubrís, incluso descubriendo otros puntos en los que no os habríais fijado si no fuera por el punto anterior. Tener un mapa abierto no significa que se conozca, sino que hay que “colonizarlo”, hay que entenderlo en toda su extensión, y a veces da la sensación de que no vas a terminar nunca porque se ha abierto tanto que no parece que tenga fin. Si en tu actual mapa mental no tienes esta sensación, es que todavía te queda mucho por delante.

Y claro, queda la cuestión de como subir de nivel. Pues amigos, en esto no hay mucha ayuda posible: subir de nivel es algo que no se planifica ni se aprende. Simplemente pasa. Si alguien te intenta vender la moto de que tiene un método infalible para conseguir la elevación espiritual, huye de él como del diablo. No existe ningún método, no existe ninguna forma práctica de conseguirlo. Simplemente pasa. Es algo que ocurre porque interiormente estás listo para que pase. El Cosmos te pone una serie de oportunidades delante para que las aproveches, y en ese momento ocurre. Puedes decir que es suerte o aleatoriedad, pero no es así ni mucho menos. No existe la aleatoriedad en el Cosmos. El Cosmos se rige por la relación causal (causa-efecto), y por tanto, no existe caos en su interior. Las almas sólo despiertan porque les toca, porque han llegado al punto en que puede ocurrir. Ni se puede forzar (eso rompe la regla del libre albedrío) ni se puede aprender, porque en esta vida estamos para experimentar, y debemos experimentar todo lo necesario para alcanzar el nivel que deseamos. Una norma en el yoga es “no intentar hacer más de lo que puedes”, y es una regla básica, porque si intentas tirar de ti más

La escalera representa la elevación espiritual en cada nivel que caminamos al ascender

La escalera representa la elevación espiritual en cada nivel que caminamos al ascender

de lo que realmente puedes tirar, el resultado final será que se romperá algo. Esto es válido tanto para lo físico (puedes romperte huesos, músculos e incluso órganos si intentas hacer algo para lo que no estás preparado) como para lo espiritual, y es en este punto donde la gente sufre tanto. Las personas inteligentes se dan cuenta de que no están pudiendo despertar y eso genera dos posibilidades: desesperación por no alcanzar el punto deseado, donde se quiere encontrar la felicidad, o bien el auto-engaño, en que piensan que tras recibir determinados conocimientos o experimentar ciertas cosas se sienten ya despiertos, aunque en realidad es todo una ficción. Uno tiene que hacer examen de conciencia y determinar si está realmente despierto o no. Una condición imprescindible es que no haya duda alguna. Que tras auto-examinarse, uno determine más allá de toda sospecha que no hay incertidumbre alguna sobre que se considera un ser de energía unido al Cosmos y a todo lo demás por medio de los hilos de la energía espiritual más allá de lo evidente. Es entonces, amigos y amigas, cuando ocurre el milagro. No hay otra forma, y para llegar a ese punto cada uno de nosotros tiene un camino que recorrer que lo hace especial. Claro está, muchas veces deseamos hacer ese recorrido con otros, al fin y al cabo somos seres sociales, pero es un camino individual, que independientemente de que podamos recorrerlo con otros, es íntimo y personal, y que no podemos delegar.

Cuando llegas a la comprensión máxima, todo lo externo te es indiferente, y al mismo tiempo te importa. Esta paradoja es sencilla de explicar: cuando uno despierta, deja de interesarse por lo que piensan o hacen los demás y SE INTERESA POR LOS DEMAS. Automáticamete dejas de interesarte en las manifestaciones, el enfrentamiento, la confrontación y el odio. Dejas de desear mal para otros (incluso los que consideras tus enemigos) y toda tu energía está a disposición de tus actos vitales, que se convierten en tus actos energéticos desde que surgen de tu interior más profundo, tu espíritu. Al estar enlazado con todos, tu empatía se magnifica, y deseas lo mejor para todos y para todo, preocupándote por los demás como antes nunca habías imaginado. Pero sabiendo donde está el límite: sabiendo que no debes enfrentarte, no debes entrar en la confrontación, porque eso es lo que nos desune de los demás y nos enfrenta al Cosmos. Y esto se hace sin esfuerzo, es algo que sale de natural de ti. Esto tampoco significa, claro, que seas indolente: las injusticias te molestan e incluso enfadan (sin caer en la ira), y según tus impulsos naturales, estarás dispuesto a intentar colaborar por solucionarlas si están en tu mano. Pero no sufrirás si no puedes: llegarán los momentos en que surgiran las oportunidades de hacerlo y lo harás, porque estarás preparado. El optimismo y la positividad inundarán tu existencia. A veces flaquearás porque la presión es demasiado grande, pero al mismo tiempo dentro de ti sabrás que hacer para reponerte y continuar. Sabes lo que puedes y lo que no puedes, y como en el yoga, no intentarás sobrepasar tus propios límites, que te dañarían.

La información está dentro de ti, y comenzarás a decodificarla. No hará falta mucho más. Ocasionalmente, información encontrada aquí y allá te ayudará a “recordar”, y cuando lo hagas, simplemente dirás “claro, eso ya lo sabía”, porque realmente será así. Lo relacionarás con todo lo anterior y muchas cosas comenzarán a cobrar sentido. A medida que vayas descubriendo partes de tu mapa mental, comenzarás a tener menos “revelaciones”, y es lo lógico: estás terminando de recorrer el mapa y cuando ya no haya mapa que recorrer, estarás preparado para pasar al siguiente nivel, y el Cosmos, como siempre antes, te pondrá delante distintas posibilidades para que lo hagas. Sólo debes aprovecharlas. Y este es un camino en el que tu energía sutil es cada vez más sutil. Tu te sientes más ligero cada vez, consigues todo con mucho menos esfuerzo, tanto lo físico como lo mental y espiritual, porque cada vez tienes una mayor comprensión de ti mismo y de todo, porque sois uno. ¿Y a dónde lleva todo esto? No lo sabemos. Nadie vivo ha llegado al final, porque para poder proseguir, hay que pasar a otras vidas. En un momento dado tu conocimiento será tan grande que no necesitarás reencarnarte (Nirvana) y pasarás a otro plano energético donde seguirás evolucionando. Y así hasta un punto que no podemos conocer, porque nuestro mapa no nos permite llegar. Tal vez algunos grandes espíritus hayan podido llegar a tener un cierto atisbo de algo tan lejano, pero no podemos saberlo… Sólo nos queda seguir porfiando hasta llegar al final, si lo hay (y todo apunta a que probablemente no).

Así que amigos y amigas, no desesperéis si no veis la luz. Tal vez no toca. Tal vez sea en otra vida. Pero tenemos la información aquí. Toca hacer el esfuerzo (muy grande, eso sí) de caminar, sabiendo, conociendo, mirando, y descubriendo la verdad sin interferir en ella, con la mirada limpia, lo que significa no actuar sobre ella. Observar sin influir, sin interferir, con el corazón. Poco a poco irá ocurriendo. No tengáis prisa, porque eso os alejará cada vez más del objetivo. Sed pacientes, generosos y honorables. No queráis más de lo que podéis conseguir, porque eso sólo os dará sufrimiento. Y sobre todo: una regla para dormidos que os ayudará en el camino, y que aunque se cree que es del tal Jesús el Cristo, es mucho más antigua: amad a los otros como Dios os ama. Total y plenamente, sin discrepancias. Él decía: “ama a tu prójimo como a ti mismo”. Es otra forma de decir exactamente lo mismo.