thGeneralmente no hablo de cuestiones relativas a la navidad ni el supuesto nacimiento del Cristo porque en realidad lo considero bastante irrelevante. Quiero aclarar este punto porque generalmente hay mucha gente que se molesta, religiosa y no religiosa, aunque lo hacen innecesariamente. Sin considerar cuestiones relativas a lo religioso o lo esotérico, en realidad es bastante irrelevante. Tampoco tiene demasiada importancia que los antiguos dieran relevancia a esta fecha por la cuestión de las cosechas (las saturniales), y otros posibles ritos. En realidad, todo esto es irrelevante. A mi me interesa más otra cosa, LA COSA, la que probablemente es la cuestión fundamental de todos los tiempos. El concepto de mesias. El concepto de salvador y lo que supone para nosotros, y el porqué poseemos este concepto. Al final del todo, esto es lo más relevante e importante. Se convierte en la piedra angular de todos estos mitos e incluso casi se podría decir que de nuestra civilización occidental. Porque de hecho, no deja de resultar curioso que aunque muchas civilizaciones tienen salvadores, la nuestra es la única que no sólo TIENE salvadores, sino que los busca y necesita. Y ahí, amigos, está el quid de la cuestión.

Es evidente que somos una civilización (la humana en general, la terráquea) muy de bajo nivel. Por mucho que nos joda. Somos muy infantiles. De hecho casi se podría decir que cósmicamente recién estamos iniciando nuestra adolescencia como seres cósmicos. Si a eso le añadimos toda la cuestión relativa de la manipulación constante a la que estamos sometidos y a que, con una probabilidad grande, nuestra mente está siendo controlada por esos seres que, dentro de nuestra (de momento) incapacidad para comprenderlos bien llamamos “Arcontes”, nuestra capacidad para crecer está siendo muy mermada y eso, claro, nos lleva al siguiente punto: ¿realmente necesitamos un mesias?

Porque como seres espirituales que somos, independientemente del nivel que tengamos, somos seres libres (albedrío) y auto-conscientes que, como todos los demás seres, requieren una evolución cósmica a través de las eras (eones), y nos encontramos en un punto en el que todavía necesitamos tutela, pero nos revelamos a esa tutela porque, indefectiblemente, nos encontramos en esos momentos adolescentes en que comenzamos a descubrir el mundo por nosotros mismos, e intentamos hacerlo nuestro. Esos seres que nos controlan intentan impedirlo, cada vez con más virulencia, porque inevitablemente se alimentan de nuestra necesidad de ayuda y protección, y de que todavía no tenemos la madurez suficiente como para luchar contra ellos. Nos está costando bastante evolucionar debido a eso, pero igual que probablemente lo han hecho otros, nosotros también podemos hacerlo. En muchos sentidos, el hecho de que esto sea así debería darnos una fortaleza para superarlo, aunque inevitablemente nos vemos sumergidos en un océano de negatividad y caos, generado por estos seres y ayudados por sus representantes en la tierra.

th-2Si los arcontes son seres reales, ¿habéis pensado que posiblemente hayan creado en nosotros las paranoias que tenemos, incluidas las de los mesias, anunnakis y demás leyendas, de forma que sean un telón de fondo para evitar que los descubramos? Si son tan buenos estrategas como dicen por ahí, no es descabellado. Cuando se crea una distracción para poder atacar más eficientemente, tienes que engañar al oponente para que crea algo que en realidad es falso, para que después, sin ser descubierto, puedas atacar y someterlo. Esto es estrategia básica. Ejemplos de esto los tenemos a puñados en nuestra realidad física: ataques de falsa bandera, intrigas palaciegas, e incluso, para evitar que descubran que hemos hecho algo malo, “distraemos” la atención de nuestro contrincante para salir airosos. Si como indican en otros sitios, todo lo relativo a la religión cristiana y judía (y por tanto también la musulmana) ha sido una “incepción” de estos seres para alimentar nuestras necesidades y miedos, ¿cómo podemos entender que todo el tema de los extraterrestres, anunnakis y demás caterva no pueden ser también una reconversión de antiguos miedos y arquetipos para generar en nosotros la necesidad de ser salvados y alimentar nuestra psicosis colectiva de la que se alimentan. Fijaos bien: se dice de los anunnakis que requieren de nuestra energía negativa para alimentarse, pero curiosamente… ¡Es lo mismo que se dice de los arcontes! Buscad información sobre estos seres (cada vez hay más) porque pueden ser la clave de todo este laberinto del que aparentemente no hay salida. O sí.

Hace mucho tiempo ya tuve la intuición, cuando estaban comenzando a despertar mis recuerdos espirituales, que como era lógico, nos engañaban con todas las cuestiones del cielo, el infierno, y demás conceptos infantiles (como niños que somos, así nos tratan), y que en realidad, esas imágenes eran símbolos que representaban otras cosas diferentes. Llegué a la conclusión de que el infierno, tal y como era descrito como un tormento sin fin que reproducía una y otra vez el mismo proceso fundamental de dolor y sufrimiento que más tememos, era básicamente lo mismo que la reencarnación kármica, es decir, la vuelta una y otra vez a sufrir los mismos tormentos y que, interesadamente, a los cristianos se nos comunica como algo de lo que no podemos escapar, algo inasible y que es eterno, que nunca acabará. Este punto es interesante, porque para los orientales, que no tienen concepto de cielo e infierno, esto no es así. Para ellos, la sucesión de reencarnaciones no es más que una rueda de acontecimientos (samsara) que se regenera a si misma pero que es superable, por medio de la trascendencia de nuestro ser por encima de los condicionamientos y consideraciones terrenales. Lo que Buda tradujo básicamente por “ascender al Nirvana”, en un proceso que está descrito en los textos que hablan de como él mismo lo consiguió. Ese texto también es altamente interesante, y os recomiendo su lectura, ya que, curiosamente, también aparecen unos seres que quieren tentarle y evitar que consiga su objetivo de trascender (¿arcontes?), pero logra superar sus pruebas y por fin logra alcanzar el estado de Nirvana. Es un mito, pero los mitos están ahí para enseñarnos. Son consejos y relatos para que entendamos lo que debemos entender. Los mitos no han sido nunca meras imaginaciones y cuentos de vieja cuyo objetivo es entretener. No lo eran para los antiguos y no deben serlo para nosotros. Si la teoría de los arcontes es cierta, entonces estos seres son los que están intentando que no trascendamos. ¿Cómo lo hacen? Intentando convencernos (ya que como seres no físicos no pueden forzarnos) de que nos quedemos. Lo consiguen en la inmensa mayoría de los casos. El mito de la ascensión de Buda sería el libro de instrucciones para lograr conseguir el objetivo de que no nos convenzan y podamos pasar al siguiente nivel. ¿Os imagináis que ya tenemos ese manual de instrucciones y nosotros simplemente no estamos haciendo caso? Pensad que llevamos eones reencarnando y que no entendemos como conseguir no hacerlo, pero alguien nos han contado la forma ya y como es “un mito” no estamos prestando atención. Que posiblemente esas manifestaciones vividas por los que han tenido ECM (experiencias cercanas a la muerte) son esos seres disfrazados de nuestros seres queridos para, por medio de la astucia y el engaño, convencernos de que nos quedemos. Con ello, estos seres consiguen que volvamos para seguir controlándonos y alimentándose de nosotros. Que magnífico y malvado plan maestro.

th-3¿Realidad o ficción? Os lo dejo a vuestra elección. Pero tanto los dioses, como los mesias, como los anunnakis y los demás conceptos y seres no dejan de ser arquetipos irrelevantes que muy posiblemente nos hayan inyectado mentalmente. ¿Os imagináis? Da un poco de rabia, ¿no? Lo mismo es posible que incluso no haga falta despertar para entender estos conceptos (aunque ayuda mucho) y que simplemente puedan llegar a utilizarse sin necesidad de ningún tiempo largo de aprendizaje, como nos han vendido siempre. Que el karma no es determinante para nuestra reencarnación, sino que como proceso cósmico eterno, simplemente migra con nosotros al siguiente nivel. Si eso fuera así, entonces todos podríamos estar preparados para pasar al siguiente nivel cuando nos toque, y trascender dejando atrás este mundo material de dolor y sufrimiento. Sí, es cierto, no es que sea sencillo per se, pero posiblemente no es tan complicado como siempre nos lo han pintado. El hecho de que posiblemente seamos seres subyugados a los que nos están impidiendo evolucionar porque, por algún extraño y malévolo motivo, nos obligan a volver una y otra vez para disfrute de seres extraños que nos esclavizan, y que podemos escapar de esta cárcel o matrix holográfica si queremos, es algo altamente motivador. Que posiblemente SI debamos ir a la luz cuando la veamos, aunque llevan miles de años intentando convencernos de lo contrario. Te hace ver las cosas de otra manera.

En vuestra mano está entenderlo y aceptarlo. No es más que una teoría. Y como dicen algunos “locos” por ahí: esto es todo mentira, ya que si fuera verdad, sería revolucionario, y el mundo se derrumbaría a nuestros pies. Seríamos libres y ya no podrían controlarnos. Sería el fin de la matrix como la conocemos. No sé donde iríamos, pero sería el siguiente nivel de nuestra evolución, y eso es al fin y al cabo lo más importante. Estudiad todo esto, intentad comprenderlo, porque la única manera de evolucionar es aprender, o recordar, y aplicar ese conocimiento. Eso es la sabiduría.

Información general sobre los arcontes:

LOS ARCONTES ‘ LOS SERES HUMANOS SON EL ALIMENTO DE LOS DIOSES ‘

LOS ARCONTES: PARÁSITOS ALIEN QUE PUEDEN POSEERNOS

Los Arcontes: Conoce a tus Enemigos

John Lash en español – Los Arcontes 1/4

LOS ARCONTES ” LOS SERES HUMANOS SON EL ALIMENTO DE LOS DIOSES “

Los arcontes en los medios de entretenimiento:

ARCONTES Y UNA PRINCESA DE MARTE

Arcontes en experiencias cercanas a la muerte