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Acabo de encontrarme esto en Twitter. Aunque la afirmación pueda ser cierta en algún caso (a mi me solían coger y lo tengo “aborrecido”, por lo cansino del fútbol comercial, y conozco otros que les pasa justo lo contrario), lejos de meterme en discusiones bizantinas sobre este particular, quiero subrayar la idiotez de la frase en si. Para los que no lo hayan pillado así de primeras, dedicadle un minuto y luego volvéis. Si no, continuamos.

La semántica no sólo informa sobre el significado de las expresiones, sino también sobre qué significado le asigna el que habla y por tanto, su conocimiento del medio o la epistemología que maneja el individuo. Y es evidente que el sujeto que ha realizado este gráfico tiene una mente más simple que el mecanismo de un chupete. O lo ha realizado un chavalín de 12 años, que sería excusable, o si tiene más de 18 nos encontramos ante un típico caso de “humanus españolus”, tan generalizado en nuestro entorno. Aquí hay tres cosas que quiero destacar:

  1. Las personas que viven el fútbol con la misma intensidad que la política, la religión o cualquier mandanga parecida (más violenta muchas veces, de hecho) de forma totalmente acrítica y superficial, sin entender que se trata de un juego simplemente divertido, sufren un serio retraso que debe ser mirado con interés por un especialista. Lo que pasa es que ya son tantos que ocuparse de todos es inviable.
  2. Cualquiera que tenga en su acervo mental la idea infantil de que no te gusta el fútbol porque no te cogían en el colegio para jugar retrata una mentalidad, no ya infantiloide y sumamente simple, sino prácticamente irrecuperable para ser considerado un humano completo para la sociedad. Es probable que también vote socialista porque es de izquierdas y que hay que tener dinero en el banco porque te regalan algo con la nómina.
  3. Evidentemente existen personas normales e inteligentes a las que les gusta mucho el fútbol. Lógicamente este artículo no va con ellos.

Pero no nos llevemos a engaño: esto es una actitud generalizada, no ya sólo en este país (donde es mayoritario), si no en prácticamente cualquier país del mundo. Ese revanchismo chovinista que nos obliga a defender justo aquello que nos encadena y nos hace sub-humanos, con una componente claramente tergiversada y que genera un estado de adormecimiento y estupidez permanentes, no es más que un mecanismo de defensa ante un mundo que cada día entendemos menos. Este mecanismo es usado fundamentalmente por una mayoría de personas con un claro déficit de alfabetización funcional que, al no tener mecanismos mentales de defensa conceptual, se protegen con conceptos simples conseguidos en base a la mera observación superficial de la realidad que han vivido, especialmente durante sus años mozos. En resumen, esta frase es un grito de ayuda de alguien que no entiende la realidad en la que vive y que además, al no tener mecanismos de defensa y ataque mentales eficientes, se decide por la violencia verbal (llegando posiblemente también a la física si la situación lo requiere).

Así que amigos míos, debemos sentir compasión y no repulsión por nuestros congéneres que tienen semejantes pensamientos, porque son como perros enjaulados que ladran y arañan la jaula constantemente sitiéndose inútiles para escapar, pero que al tiempo, cuando se abre la jaula y vas a cogerlos para liberarlos, se meten aún más adentro, porque en realidad no conciben un mundo fuera de su mundo. Es el mito de la cueva en estado puro.