No suelo conectarme a redes de información oficial excepto que pase algo muy gordo, pero esta semana no paro de leer continuamente cosas sobre la huida de personas desde Siria a Europa y el follón que los progres perroflautas de siempre están montando al respecto. Algunas cosas de las que voy a decir pueden ofender a algunos, pero por coherencia, tengo que decirlas, porque ya me parece absurdo el nivel de idiotez que está alcanzando esto. Dejo dicho por delante que este problema, el sirio, es terrible, pero que también ha sido provocado por las mismas instancias que llevamos denunciando durante años, ya que este éxodo, como todos los que se han producido siempre, tienen el sello de aprobación de la élite mundial.

Acabo de leer en Facebook una solemne chorrada de las que suelen decirse, a veces en el calor de la indignación, a veces por pura demagogia, cuando ocurren situaciones extremas de este tipo.

La primera en la frente: “nuestra vergüenza como europeos”. Oiga, no, disculpe. Yo, ni como europeo ni como persona, he ido a Siria ni he planificado hacer que esas personas se sientan obligadas a irse de su país. Ni siquiera hemos elegido a los que han tomado las decisiones al más alto nivel. Yo, como europeo, me siento profundamente abochornado, eso sí, de que esos sinvergüenzas estén ahí chupando del frasco, haciendo lo que les da la gana y jugando con nosotros para conseguir sus objetivos últimos, que vete a saber cuales son. Pero no, amigo: yo no siento vergüenza, porque nosotros, como ciudadanos, no sólo no lo hemos provocado, sino que lamentablemente no podemos hacer nada para evitarlo porque los que están ahí están BLINDADOS. La siguiente es muy buena: “sometidos a un dictador asesino”. ¿Como Gadaffi? ¿Como Sadam? ¿Esos que tenían armas de destrucción masiva y asesinaban a miles pero que, ¡oh, sorpresa!, cuando resulta que se les derrocaba, no tenían ni armas ni miles de asesinatos a sus espaldas? ¡Pero como se puede ser tan sumamente crédulo o cabrón para soltar semejantes estupideces! ¿Tú qué sabes? ¿Lo qué te han contado en El País o El Inmundo? Hartico estoy de tanto papanatas y estúpido repitiendo una y otra vez las mismas soflamas idiotas que las autoridades mediáticas vomitan día sí y día también, hartico…

En vez de intentar encender los ya calientes ánimos de los que estamos sumamente cabreados, redacta la noticia como es debido. Acusa a quien debes, a los políticos, a los burócratas de Bruselas que indefectiblemente no sólo han provocado esto sino que lo han promovido enviando armas a los “rebeldes” (que no son más que Al Qaeda e ISIS), y no intentar culpabilizar a una población que observa impotente como día tras día, no ya se ataca a otros países y se asesina, literalmente, a otros pueblos, sino como se nos eliminan y restringen derechos y libertades, así como se nos roba invariablemente lo que cada vez cuesta más conseguir.

Lo siento, pero no, no me siento responsable de esto. No me da mala conciencia. Lamento profundamente lo que les está pasando a estas personas, sobre todo porque sé porqué les está pasando, quien lo está haciendo y porque intuyo como va a terminar todo esto. Porque sé que este éxodo está programado, ha sido diseñado para crear caos en Europa y trasladar el conflicto a nuestras fronteras. Pero más allá del conflicto humanitario, no vais a conseguir que me sienta responsable de lo ocurrido y lo que está por venir. De todos nosotros depende que estas cosas no vuelvan a pasar, dejando de repetir el mismo proceso absurdo una y otra vez, dejando de elegir a los mismos papanatas y desgraciados que permiten, o promueven, que pase esto. La próxima vez que haya elecciones europeas, recordad quien está detrás de todo esto, quien lo provoca y lo permite. La próxima vez que haya elecciones generales, recordad quien está permitiendo y promoviendo esto. Entonces, si les votais, seréis vosotros entonces los culpables de que ocurra esto. ¡Ah! ¡Que lo mismo es eso! ¡Lo mismo el problema es que hay mucho culpabilizado porque se ha dado cuenta de que lo que ha votado ha permitido esto! Pues ahora…

¡A LLORAR LO VOTADO AL RIO!