Hoy quiero hacer un comentario sobre una serie de anime que estoy viendo actualmente y que tendrá spoilers, así que si no la habéis visto, leed hasta la marca y cuando la hayáis terminado volvéis… O seguís, bajo vuestra responsabilidad. Quiero comentar esta serie en el blog porque, seamos sinceros, series como estas son las que hacen que ser anti-sistema merezca la pena. Porque por lo menos te das cuenta de hasta que punto no estás sólo en tu entendimiento de la realidad. Los autores de esta serie no sólo son un portento como guionistas (el argumento en general y el desarrollo de la trama son excelentes para una serie de anime, claramente orientada a adultos), sino que además han dejado muy claras sus intenciones respecto a lo que han querido transmitir a los espectadores con su historia, que no es otra que una radiografía de la realidad social en la que vivimos. Pero al contrario que series más oscuras y densas como Serial Experiments Lain, Psycho-Pass es una serie más clara y precisa, y sus metáforas, aún siendo profundas, son más específicas y fáciles de localizar si se sabe donde se está mirando.

psycho-pass

La trama de la serie describe los primeros días de la inspectora de seguridad Akane Tsunemori, una joven que acaba de salir de la academia de la policía y que debido al poco personal del cuerpo, tiene que encargarse de casos complicados desde un primer momento. Pero el Tokyo que se describe en la serie no es el actual. Ese momento de la historia del país es peculiar: un sistema llamado Sybil controla la sociedad por medio del llamado Psycho-Pass, que es una lectura del aura del individuo de forma que es capaz de determinar, no sólo su estado mental, si no también sus aptitudes sociales y su nivel de estrés de forma automática, de manera que prácticamente todo lo gubernamental pasa por sus manos, de forma que Japón se ha convertido en el país más próspero y seguro del mundo. Este sistema de inteligencia artificial controla lo que hace la policía por medio de los “dominator“, unas armas que pueden desde paralizar a hacer explotar a los delincuentes según su nivel de Psycho-Pass. En todo caso, quien dispara es un inspector o en su defecto un “ejecutor“, perros de presa que la policía usa para detener delincuentes (y razón por la cual la policía tiene tan pocos efectivos), que son humanos cuyo Psycho-pass es demasiado elevado para ser normales pero al tiempo son usados para cazar a otros delincuentes, aunque no son libres por ello.

La cuestión principal en lo social es que en esta serie, Japón es un país regido por un orden artificial generado por Sybil, que no es controlado por nadie. La situación comienza a ponerse complicada cuando un delincuente tras el que llevan años y que no han podido capturar, Shogo Makishima, se pone de nuevo a la acción comprometiendo al mismísimo sistema Sybil y demuestra que es perfectamente posible burlar a un sistema tan perfecto. Su método es que el mismo es capaz de regular su Psycho-Pass a voluntad, lo que hace imposible que sea detenido porque la policía no puede usar armas de fuego, sólo los “dominator”, con lo a efectos prácticos es inalcanzable, excepto claro está si lo tienen a pocos metros y pueden detenerlo físicamente. Makishima se ve a si mismo como un defensor de la libertad contra la opresión del sistema Sybil, pero la cosa se complica cuando se descubre lo que es realmente el sistema Sybil.

tumblr_mh3ngfjRJb1qgweumo1_500

(A partir de aquí hay spoilers, léelo bajo tu responsabilidad).

 

 

 

 

Sybil es un sistema cibernético basado no en máquinas, sino en cerebros. Así es: los “ordenadores” que forman Sybil no son chips de silicio como todo el mundo piensa, sino cerebros biológicos. Makishima es detenido y en ese momento descubre que quieren usar su cerebro para formar parte del sistema Sybil. Este sistema de cerebros hace que mentes preclaras como la suya sean las que toman las decisiones, porque según se ha determinado, esas mentes especiales son las más ideales para gestionar una sociedad perfecta, ya que no se dejan llevar por las emociones y son frías y calculadoras. En resumen, el sistema Sybil es en realidad un macro-sistema cerebral formado por mentes de… Psicópatas. Makishima decide huir ya que no quiere morir físicamente para formar parte de esta macabra trama, mientras es perseguido por la policía (que es totalmente ignorante, como el resto de la sociedad, de lo que está pasando, y cumplen órdenes a pesar de que se están oliendo la tostada) hasta que finalmente le dan caza y terminan con él.

psycho-pass-17-10-sibyl-system

Aparte del argumento general, que está bastante bien llevado en general, el mensaje principal que nos están enviando es que nuestra sociedad (tanto la de la serie como la nuestra, la real) es una sociedad gestionada por psicópatas, en la que se escoge a los mejores de entre ellos (es decir, lo más manipulabas y al tiempo más sociópatas) y se los aupa a lo más alto (en este caso, al sistema Sybil, perdiendo lo que les hace humanos, y pasando a ser los verdaderos gobernantes del sistema, lo que en realidad también ocurre en el mundo real) para ser los auténticos gestores, gestores que no sólo son controlables (han perdido su humanidad y por tanto no tienen como escapar), sino que debido precisamente a su psicopatía, son perfectos para gestionar una sociedad ya que son controladores, sin emociones y absolutamente idealistas, lo que hace que puedan entre todos gestionar una realidad a la que los humanos se adaptan porque les da seguridad a cambio de una falsa sensación de libertad. En ese sentido, esta serie es un calco perfecto de la realidad bajo una máscara de ciencia-ficción.

Particularmente creo que como serie es bastante buena pero como metáfora brutal del mundo en que vivimos es un must-see que todo el mundo tiene que ver para entender en qué mundo vive. Tras visualizar esta serie, pocos habrá que se atrevan a cuestionar que vivimos en un sistema social malogrado y tenebroso, ya que, dicho con otras palabras, es lo que nos están diciendo: vivimos gobernados por seres infectos que controlan nuestras vidas porque les dejamos y que no desean nuestro beneficio, sino paliar su ansia de control y poder. Es fácil ver como el Psycho-Pass es en realidad una herramienta inútil ya que sólo mide la tensión y el estrés, no el alma humana. Muchos de los “ejecutores” son buenas personas que fueron marcadas de por vida por un mal momento que pasaron en tiempo dado y que han de vivir con esa etiqueta para siempre. Curiosamente, como en el mundo real les pasa a muchos que son castigados por la sociedad simplemente porque no se acoplan a sus instrucciones de vida y funciones. Irónicamente, nada de lo que se cuenta en esta serie dista mucho de la realidad…