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Porqué ya no soy un Trabajador de la Luz

By Cameron Day, on August 24th, 2013

No, no he convertido al lado oscuro, sino que estoy trascendiendo bandos. Este artículo es, probablemente, el más importante que he escrito hasta la fecha, y con el fin de transmitir el mensaje completo, un poco de historia como marco de referencia es necesaria. Le pido leer el artículo completo, ya que al final se entiende por qué no voy a decir que soy un ” trabajador de la luz ” de nuevo.

vía Porqué ya no soy un Trabajador de la Luz | Ascension Help Blog.

Derecho_al_propio_cuerpo_para_los_no_nacidos_tambi_nLa vida es lo único que podemos perder que realmente nos importe. Es lo que nos sustenta en esta realidad. Sí, vale, luego hay más, pero aunque así sea, mientras experimentamos esta realidad, la vida es lo que nos permite experimentarla, y eso hace de ella algo fundamental.

No quería meterme en el asunto del aborto en el blog porque, de hecho, nunca he mencionado el asunto hasta ahora. Me decido a romper mi silencio porque al parecer, un par de especialistas en ética han cometido “la desfachatez” de escribir un artículo (el enlace es una referencia al mismo en El Mundo) asimilando aborto e infanticidio. Claro, se les han echado encima, aunque también es cierto que defienden que éticamente, sería lo mismo hacer una cosa que otra y en realidad creo que su intención era dar a entender precisamente el punto al que me refiero: más que defender que se puedan cometer infanticidio, lo que hacen es indicar de forma taxativa que aborto e infanticidio es la misma cosa, a efectos prácticos, y que si se permite una, se debería permitir la otra. De ahí al circo que están montando mediáticamente hay un trecho.

Centrándome en el asunto del aborto, me confieso anti-abortista. Explicaré porqué a continuación, desde una perspectiva espiritual, claro, pero también quiero dejar clara una dicotomía: soy contrario al aborto pero al tiempo defiendo el libre albedrío. Esto, que puede parecer una paradoja de libro, no lo es, como indicaré a continuación. Y es que cuando las cosas se piensan con un poco de tranquilidad, no son tan complicadas.

Soy anti-abortista confeso. Para mi, un feto es, desde el segundo mismo de la concepción, un ser vivo, y eso para empezar ya inhabilita el tener la capacidad de agredirlo. Dirán que no, que es una célula más de la mujer, pero quien dice eso tiene poca o nula idea de biología. En el mismo momento de la concepción, cuando el ADN masculino se une al femenino, comienza la división celular que lleva a la creación de un proto-embrión, y eso, ninguna célula humana es capaz de hacerlo de forma natural sin intervención de un agente externo. En el momento en que se forman los aproximadamente 512 núcleos que forman la estructura embrionaria final a partir de la cual comenzará la formación del nuevo ser, esa estructura ya ha recibido la energía que por contener ADN humano ya puede percibir y que es, ni más ni menos, que nuestro espíritu. Así que, amigos míos, sí, ya es un ser diferenciado, aunque tenga micras de tamaño. Cualquier agresión que se realice a partir de ese momento es un daño como el que se realizaría a cualquier otro ser vivo. Esta es la razón por la que no apoyo el aborto. Otra cuestión diferente son las consideraciones éticas y morales que podamos aplicar en un momento dado, pero no me voy a meter en eso ahora, ya que no es el objeto del artículo. Para mi, de partida, no es algo cuestionable. Al igual que la gente de bien no dañaría un animal o a otro humano, tampoco puede permitir que se dañe a un feto, tenga el tiempo que tenga. No estoy teniendo aquí consideraciones religiosas de ningún tipo, ni me rijo por discusiones arbitrarias sobre si son personas o no, como puede verse. Tan solo por consideraciones espirituales.

La idea de que el feto es parte de la mujer y por tanto esta puede decidir qué hacer con él parte del monismo de Ernst Haeckel, un evolucionista y eugenista que partió de consideraciones espirituales erróneas (la unidad de todo, básicamente, aunque desde una perspectiva interesada) para llegar a la conclusión de que era posible eliminar a los elementos erróneos (véase fetos malformados, con mutaciones o enfermedades) porque eran parte de la mujer y por tanto era factible que esta pudiera decidir su destino. Claro, esto ha sido como agua de mayo para los abortistas y eugenistas desde hace décadas, y es en lo que basan su estúpida forma de pensamiento. Sí, claro que todo es sólo uno, pero desde el momento en que el feto es un ser independiente con espíritu propio, la madre no tiene derecho a decidir. Decidimos constantemente por nuestros hijos: bautizos, comuniones, educación, religión, cultura, etc… Y claro, como no vamos a decidir esto también. Yo defiendo el libre albedrío, pero precisamente por eso, creo que el libre albedrío es algo para todos los que tienen un espíritu, y además supone una cosa: responsabilizarse de las decisiones. Si estás dispuesta a considerar la muerte de un ser vivo como una prioridad para ti, bien. Pero deberás cargar con ello de por vida. Esto generará el karma correspondiente con el que tendrás que cargar, e inevitablemente, te afectará a ti en una próxima vida. Los progresistas eugenistas, que es lo que son la mayoría, no dejan de proclamar su libertad para decidir mientras hacen oídos sordos a la capacidad de los demás de responder. Ponen, además, todas las facilidades para que se haga lo que ellos quieran (una de las mayores indecencias fue proponer y aprobar que niñas de 16 años tuvieran la suficiente capacidad para decidir si quieren abortar, cuando ni pueden beber, conducir o votar… ¿Nadie ve en esto una estupidez de tamaño cósmico? Ah, eso sí, luego son grandes defensores de las ballenas, los toros y los perritos abandonados, pero al parecer un feto no es lo suficientemente interesante o importante como para protegerlo. Pues últimas noticias: son lo mismo. No hagamos distinciones absurdas donde no las hay.

Yo no creo que se deba legislar sobre ello, como sobre muchas otras cosas, y si acaso, realizar una legislación que a lo sumo regule como han de funcionar las instituciones en caso de que una mujer decida abortar. No creo que deba prohibirse, al igual que estoy en contra de que se prohiban otras muchas cosas (o se obligue, según se mire), porque al tomar esa decisión, la carga cósmica generada ya es lo suficientemente importante como para condicionar la vida de esa persona en su futuro personal. Sí creo que se debe legislar, como digo, para equilibrar la balanza, para que el estado ponga medios para ayudar a convencer a la mujer que no es necesario hacerlo, y que existen otras alternativas. Al final, muchas mujeres que no han abortado han terminado abandonando o asesinado a sus hijos tras el alumbramiento, terminando la cosa igual que en un aborto. Pero por lo que parece, y es lo que vienen a subrayar estos especialistas) no es lo mismo una cosa que la otra, por algún extraño motivo, y eso genera una distorsión filosófica de muy difícil resolución si no nos movemos en el ámbito espiritual. Al final, la estupidez humana puede llegar hasta límites insospechados, como habitualmente.

nolomates imagen2Así que sí, amigos y amigas, no existe tal dicotomia. Yo creo que no puedo decidir sobre otros (salvo, tal vez, en caso de fuerza mayor, y para librarles de un daño), porque creo que todos debemos tener la capacidad de decidir sobre nuestro destino, y en el caso de un feto, tal ser no puede decidir. Lo que los señores del artículo sobre ética vienen a decir es que, desde un punto de vista biológico y ético, es lo mismo que el infanticidio (que es matar a un niño nacido), y obviamente no puedo estar más de acuerdo. Es obvio que en todas estas estúpidas discusiones que tiene la mayoría de la gente no están teniendo en cuenta el factor más importante, que es el individuo. Existen además las alternativas como la adopción o el amparo (algo muy español por otro lado) que no pasan por matar. No suelo hablar de esta cuestión en el blog por la sencilla razón de que entiendo que para cualquier persona con mínimas aspiraciones espirituales esto no tiene discusión alguna, pero lo dejo ahí para su reflexión y porque es un tema del que se piensa poco y del que sin embargo, nos vemos bombardeados incesantemente por la programación mental de los medios (a favor y en contra) con sus razones ilusorias y totalmente alejadas de la realidad del individuo.

Para terminar, os recomiendo una artículo que he encontrado para documentarme, que básicamente es una réplica a otro de Mayor Zaragoza y Tamayo que, por mucho que sea molesto, no es más que una recapitulación acrítica de convencionalismos pro-abortistas:

Un artículo abortista en El País pone las bases para legalizar el infanticidio

Hari Om

El Cosmos es una totalidad omnisciente, un único ser que integra todo y nada, que es y no es, un único punto de energía que lo contiene todo y lo abarca todo. Eso es Hari, y eso es Om.

No podemos negar lo que somos ni lo que significamos. No podemos negar nuestro pasado ni nuestro presente, y la huida se convierte en una pesadilla que nos persigue durante toda la vida, o vidas. Lo que nos enseña Hari Om es que no podemos disgregarnos, no podemos separarnos, y pretenderlo sólo nos trae infelicidad y angustia, separándonos de nuestra verdadera esencia como seres y de todo lo demás. La unión y la aceptación de nosotros mismos nos permite continuar adelante por muchas cosas que nos ocurran, a pesar de los demás, los abandonos y la cortedad de miras. Todos y cada uno de nosotros somos seres maravillosos y perfectos. No dejemos que los avatares de la vida nos hundan en la separación de nosotros mismos y del Cosmos.

Aquí os dejo con esta versión del mantra que me gusta especialmente. Disfrutadla.

Yerma

yermaHace poco estuve en una representación de Yerma en el Teatro Principal de Zaragoza. En general no estuvo mal, con una puesta en escena sorprendente (instalaron un “río” y “llovió” de verdad en una de las escenas finales, lo que sorprendió bastante en ese momento). Pero más allá de la mera crítica artística, en la que no me voy a meter porque no es mi objetivo, quiero tratar el asunto de lo que realmente cuenta esa historia. Porque, en realidad, Yerma no habla de una mujer estéril. Habla del espíritu femenino subyugado a la existencia.

Lorca utiliza la sintomatología social de su época para describir unas relaciones malsanas entre hombres y mujeres, que en realidad son intemporales, porque desde que existe la sociedad patriarcal siempre han sido así. Podríamos trasladar con bastante éxito esa historia a los tiempos modernos de múltiples maneras, ya que realmente sólo cambia el entorno y tal vez los condicionamientos culturales, pero poco más. La mujer sigue estando atada, en vez de al marido (aunque muchas todavía lo están, con eso me meteré luego), a la sociedad, que se ha convertido en su nuevo amo y señor. Y quiero aprovechar, por supuesto, para introducir en este artículo una idea sobre la que vengo a querer escribir desde hace tiempo pero nunca sale la oportunidad: el feminismo como la nueva forma de gestión de la esclavitud femenina en nuestro tiempo. Sigue leyendo

Identidad espiritual

Aunque se haga autobombo, coincido plenamente con sus palabras. Reflexionad sobre ellas.

Aprovechando que han introducido una especie de sistema de foros en Google+, he añadido una comunidad sobre espiritualidad para los pluseros que, si hay alguno por aquí, podéis ver en esta dirección:

Espiritualidad y Revolución Interior

Sí, tiene un poco de autobombo, pero no se me ocurría nada mejor… XD Espero veros por allí.

El transhumanismo

Mucho se ha hablado del transhumanismo, de hecho es una discusión filosófica que tiene ya más de un siglo largo de existencia y que cada cierto tiempo toma fuerza. H. G. Wells y Russell ya hablaban de estas cuestiones, y aunque en la Wikipedia sólo se haga mención de los últimos 30 años, lo cierto es que las imaginerías ficticias acerca de la elevación del hombre a otro nivel de evolución no son nuevas. El nazismo social no era otra cosa que eso, a su manera. Pero ahora tiene un cariz más tecnológico, como prueba del mundo en que vivimos, donde las máquinas nos van sustituyendo poco a poco. Ahora mismo, el transhumanismo es básicamente una idea que ronda la siguiente posibilidad: ir evolucionando al ser humano eliminando lo que tiene de ser vivo natural y convirtiéndolo en una máquina. Todo ello, eso sí, con muy buenas razones.

Para los transhumanistas, nuestra condición humana de seres vivos es la razón y la causa de las enfermedades, la pobreza, y obviamente, la muerte. Parecen no tener en cuenta que en estado salvaje, los animales y las plantas, dentro del equilibrio normal, no padecen prácticamente enfermedades ni tienen problemas en general de sostenibilidad, pero bueno, nosotros somos así. El asunto es que al parecer, como nosotros somos diferentes, porque nosotros lo valemos, esta condición vital hace que indefectiblemente seamos inferiores por ser de carne y hueso, imperfectos, y por lo tanto, necesitamos evolucionar más. Al parecer también, no podemos evolucionar más en nuestro estado actual (aquí siempre estoy hablando de evolución darwiniana, que es el concepto que usan los transhumanistas, es decir, el de evolución progresista y meramente “a step forward”) y necesitamos un “empujoncito” por medio de la tecnología para poder avanzar mucho más, para llegar al nivel, por ejemplo, de no morir (si nos vamos cambiando piezas biológicas por otras cibernéticas, eventualmente podremos vivir para siempre ya que, claro está, las piezas biológicas no pueden ser cambiadas a voluntad ni renovadas automáticamente). Pero además hay más objetivos a largo plazo, ya que existiría un “posthumanismo”, una especie de desarrollo que nadie tiene muy claro y que es más un tema de ficción que algo que discutan abiertamente en los foros, pero que está ahí y que, cuando tengan claro, nos lo harán saber. Pero antes hay que pasar por el transhumanismo. Y esto hay que entenderlo bien. Sigue leyendo

Mario Conde y las noches blancas

Sorprendente y poco habitual entrevista de Sánchez-Dragó a Mario Conde, donde este último se abre como una flor mostrando su alma. Podrán tenerse muchas opiniones sobre el personaje, a favor y en contra, pero que, como resulta evidente en este diálogo (como hacía ya tiempo que no veía en TV), es alguien con una riqueza interior y un conocimiento de lo místico y lo esotérico envidiable para la mayoría… Disfrutad sus palabras, aunque confundan…

(Probablemente una de las mejores frases de la entrevista sea esa que dice que el gerundio es el tiempo verbal que no tiene principio ni fin… Seamos pues, gerundios…).

¿Y tú, cuánto cuestas?

Interesante visión de la relación entre México y USA, probablemente no muy asimilable aquí en Europa, y que nos descubre luces y sombras no sólo de estas dos naciones, sino de su gente y de los individuos concretos… Algunos seres que comprenden su luz y la practican y otros totalmente dormidos, más los circunspectos que simplemente se doblegan ante lo que les depara la vida sin solución de continuidad… En definitiva, un documento realmente curioso e interesante, y esclarecedor de muchos conflictos pasados y actuales que podemos comprender ahora un poco mejor (sobre todo los que no estamos allí…).

Llevo unos meses en una investigación personal que, a mi pesar, sé que me va a traer más tristezas que alegrías, pero espero con ello que alguna persona que se encuentra en medio de la guerra mediática contra los “anormales” (véase cualquiera que no encaje en el estatus social habitual, es decir, heterosexual y consumista) pueda de alguna forma entender ciertas cosas, aunque no desde el prisma o la óptica convencionales. Bienvenidos pues al confuso mundo del sexo.

Para empezar, este primer artículo servirá para proseguir con mi serie sobre las leyes cósmicas, continuando el artículo sobre la dualidad y que desembocará en una series de artículos sobre sexualidad vista desde el punto de vista espiritual. Para ello, vamos a sentar unas bases sin las cuales no es posible de ninguna manera comprender lo que trato de exponer en mi teoría. Parto de los siguientes fundamentos que me gustaría fueran bien comprendidos de una manera obvia porque si no, lo más probable es que el lector termine más confundido aún que antes, lo que obviamente no es el objetivo de este artículo ni los siguientes… Yo siempre parto para explicar el mundo de conceptos espirituales, lo que es posible que ya de partida excluya a mucha gente de lo siguiente, pero bueno, les invito igualmente a considerar una opción distinta a la suya. Lo mismo se llevan una sorpresa.
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