Tag Archive: verdad


Tres verdades

A continuación os dejo tres verdades, contadas por tres personas diferentes (entendiendo un concepto muy amplio y liberal de persona) y que cuentan tres cosas distintas pero que en realidad es la misma.

Nuestro viejo Iñaki parece que vio la luz antes de que todo por lo que había trabajado se fuera a pique (Cuatro y CNN+). ¿Se daría cuenta, tarde, de que ha estado defendiendo una mentira, una entelequia disforme y totalmente injusta? Puede ser, juzgadlo vosotros mismos:

Lo siguiente es del rapero maño Xhelazz. El rap, hip hop o como se quiera llamar, el bueno, el que vale, siempre ha dicho verdades, de mejor o peor manera, pero verdades. El que no entienda lo que dice tiene que hacérselo mirar urgentemente…

Por último, un estertor de la que fue cadena de Zapatero. Ahora parece ser que van de contar algunas verdades (con algunas omisiones y no de forma muy clara en algunos puntos, pero eso, muy espectacular), aunque ya para lo que queda, un poco tarde y mal…

JAPON EXIGE LA VERDAD

 

From: http://www.youtube.com/user/EmpoweredByKnowledge

La mentira como verdad

Siempre repito al que me quiere escuchar una cosa que aprendí hace bastante tiempo: “la mejor manera de ocultar algo es ponerlo a la vista de todo el mundo”. Esto, que parece un contrasentido, es una verdad real y certera.

La élite tiene una forma peculiar de comportarse que los que tenemos la mente entrenada agradecemos porque ayuda a comprender sus movimientos. Debido a su personalidad feudal, esta gente tiende a comunicar sus movimientos (en los tiempos antiguos, los movimientos de tropas eran tan lentas que excepto que fueras un general excepcional, era imposible que no viesen tus estrategias de lejos). Entre ellos se comunican sus acciones, y lo lógico es que para evitar que se descubran sus planes ocultaran la información de forma sofisticada, de manera que la mayoría no fuera capaz de darse cuenta y sólo quien debe recibir el mensaje lo reciba. Esto es cierto en términos concretos: de persona a persona es evidente que la mejor estrategia es usar mensajes codificados y una comunicación personal. Pero, ¿qué haces cuando tienes que comunicar algo a una generalidad, sobre todo cuando no sabes quienes son, donde están, etc…? Para eso, la élite está usando los falsimedia para comunicar sus pensamientos, ideas y planes. ¿Por qué? Porque tienen muchos sirvientes entre nosotros no-localizados, de manera que la recepción de estos mensajes se hace más eficiente por la televisión, prensa, radio, etc…

Sí, ahora dirá alguno: ya salió el paranoico. Voy a demostraros una verdad inalterable: estamos rodeados de traidores. Tal vez lo que voy a decir moleste a mucha gente, pero como voy a demostrar, es cierto. Y si alguien se molesta (la verdad siempre molesta), tal vez debería pensar en cambiar de rumbo en su vida. Con esto que voy a decir no quiero crear disonancias ni digresiones en el tejido colectivo, sino que precisamente quiero mostrar una realidad con la esperanza de que las personas involucradas reaccionen y cambien su rumbo. Ciertamente, estamos rodeados de traidores a la comunidad humana. Gente que trabaja para el sistema a tiempo completo, todo el año, durante casi toda su vida. A algunos de ellos los llamamos funcionarios. Son personas que decidieron en un momento de su vida dedicar su tiempo laboral a trabajar para el sistema. Que nadie se equivoque: nadie que trabaje para el sistema es aliado de la humanidad, del pueblo. El sistema no existe para beneficiar al individuo, para darle felicidad y prosperidad, para cuidar de él y elevarlo personal, intelectual y espiritualmente. El sistema, en su encarnación en el Estado, sólo existe para controlar al rebaño. Somos esclavos, reses que la élite usa para mantenerse en el poder y generarles beneficios. Los esclavos deben ser controlados por capataces y empleados que cuiden de que todo funcione según dicta el sistema y que nadie se desmande. Eso, básicamente, es un funcionario. Muchas personas que trabajan para el Estado no saben nada de los planes del sistema. Simplemente están ahí porque saben que es un trabajo de por vida que peor que mejor les va a permitir sustentar a su familia y vivir hasta el fin de sus días. En realidad, no es más que otra forma de esclavitud, sólo que en este caso, el esclavo es consciente de ello y, bajando la cabeza, acepta su destino hasta el fin de sus días (recordemos que un funcionario no deja de serlo nunca aunque pida una baja permanente, ya que puede optar por volver a entrar cuando quiera). Estas personas, por supuesto, no son conscientes de que su función es controlar el rebaño (son los perros del pastor), y de hecho creen en general que lo que hacen es para servicio del “ciudadano” (concepto que hoy día ya no significa nada), por el bien de todos. Ellos viven la “ilusión” (la “matrix”) de forma más estúpida todavía que los no funcionarios. Pero también hay funcionarios que no sólo saben cual es su función, sino que aceptan esa función y la realizan a sabiendas de que están perjudicando a todos. Y no son pocos. Al contrario de lo que mucha gente cree, son una cantidad enorme de personas las que actúan con un mayor o menor grado de conocimiento de los planes de la élite y el sistema. Pueden ser directivos de empresas públicas, comisarios (o incluso agentes de calle), agentes de la seguridad social o de los servicios sociales, investigadores del fisco, etc. Son los menos, sin duda, pero en realidad son muchos miles. Estas personas reciben los mensajes y en mayor o menor medida los saben interpretar. La televisión no es usada sólo para atontar al personal. También envía mensajes “cifrados” en forma de noticias, eventos y personajes que sirven de medio de transmisión de la información que recibe todo el mundo pero que sólo unos pocos saben interpretar.

Un ejemplo de esto es la inminente agresión a Libia. El país está totalmente cerrado, pero sin embargo a nosotros se nos dice que es una masacre constante. No hay imágenes, vídeo, y sólo hay testimonios de personas específicas que dicen los mismo invariablemente, casi con los mismos términos. La idea es que la población crea que es un pandemónium que es necesario intervenir para que no haya una guerra civil, por lo menos (recordemos que Libia era, hasta ahora, uno de los países más desarrollados y con mayor nivel de vida de África, debido principalmente a que no se vendieron a las petroleras; sí, es posible que Gadaffi sea un dictador, pero como sabemos, el motivo de la posible invasión no es ese). Pero quien tiene la mente entrenada (sea pro-sistema o anti-sistema), sabe que con una probabilidad cercana al 100%, lo que se nos cuenta es mentira, y que la idea es predisponer al público occidental para que vea bien una nueva invasión tipo Irak por el petróleo, fundamentalmente. Sabemos que lo pasado en Túnez y Egipto ha sido todo una farsa muy hábilmente montada, precisamente para preparar algo como esto y la futura y no muy lejana invasión de Irán. Así, los que tienen que ponerse las pilas están preparados para lo que pueda ocurrir, tanto a nivel de falsimedia (programar mentalmente a la población), como tomar medidas tendentes a minimizar los efectos de esa invasión (económicos y financieros sobre todo). La élite nos dice cosas constantemente, pero tenemos que saber leer entre líneas lo que nos dicen para no equivocarnos. Nos oculta cosas diciéndonoslas a la cara. Empecemos a leer sus mensajes, más que nada porque puede ser crucial para nuestra supervivencia.

Zecharia Sitchin

Zecharia Sitchin falleció el pasado 9 de octubre. Como tantos otros valientes, ha sido calumniado, vilipendiado y arrojado a las llamas del infierno científico porque se atrevió a decir la verdad. Naturalmente, se convirtió en un “pseudocientífico” porque hizo lo que todo científico debe hacer pero que muchos no hacen por el cochino dinero y que no le digan “eh! tu!”.

No me voy a explayar demasiado. Hay cantidades industriales de información sobre él y su obra en Internet, tanto a nivel escrito (incluidos muchos de sus libros, si no todos) como en forma de vídeos. Él nos mostró la verdad de lo que somos: un producto de experimentación genética. ¿Tanto se extraña la gente de esto cuando nosotros mismos ya somos capaces de crear seres sintéticos, tanto vegetales como animales? ¿Qué tiene de sorprendente, a la luz de las pruebas? Pero claro, no puede ser que nosotros tengamos esta información ancestral. De todas formas no importa: la mayoría han sido correctamente programados y nunca darán importancia a algo que es tan importante como una de las preguntas eternas: ¿De dónde venimos?

Queda en el recuerdo de los despiertos que Zecharia colaboró con la verdad, dando como resultado el enriquecimiento de nuestro acervo cultural y científico, por añadidura. Ahora muchas piezas encajan donde antes no lo hacían. Por supuesto tenía sus teorías y (como toda teoría) no todas tienen porque ser ciertas, pero dio de lleno en lo fundamental: que no venimos de los monos y que nuestra evolución como especie ha sido inventada para tenernos en la ignorancia. Salve, y que llegues bien y pronto a la luz.

A %d blogueros les gusta esto: